Jose MIguel
11-02-2006, 01:16 PM
Hola a todos los del foro , saludos cordiales ,soy Jose mMiguel ,neurotico , codependiente , adicto .Les envio esto que encontre .
Piensa que en algún lugar del mundo hay una boca llena de silencios
que te llama.
Piensa que lo mejor que te puede pasar es seguir viviendo en el
recuerdo por haber sido una buena persona.
Entonces sí serás rico, hijo mío.
Entonces sí, podrás volar con la medida exacta de tus alas.
Amigo
Te amo no sólo por lo que eres,
sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Te amo no sólo por lo que has hecho de tí mismo,
sino por lo que estás haciendo de mí.
Te amo porque has hecho más de lo que cualquier
credo logró para hacerme bueno y más
de lo que los afanes de cualquier fe
hicieron para hacerme feliz.
Lo has hecho sin tocarme,
sin una palabra,
sin una señal.
Lo has hecho siendo tú mismo.
Quizá, después de todo,
eso es lo que significa ser Amigo.
Amistad, quizás sea eso
Quiero ser para ti como un puente sobre el río. De este lado, tu hoy.
Del otro lado, tu mañana.
Entre ambas orillas, el río de la vida: a veces está calmo, a veces
turbulento; algunas veces traicionero, otras profundo y barroso.
Es necesario atravesarlo.
No soy Dios ni pretendo jugar a Dios. Sólo Él puede llevarte con
seguridad a la otra orilla.
Pero sí quiero ser el puente que haga más fácil tu trayecto.
Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros. Si no quieres correr
riesgos, usa mis hombros.
Si encuentras que no conviene pasar solo, usa mis hombros. Si me
balanceo, no tengas miedo.
Dios me colocó en tu camino para ayudarte a cruzar el río de la vida.
No vaciles en pisar solamente en mí. Y cuando estés por llegar, si
quieres, recógeme. Pero si me entiendes bien, déjame en donde estoy: otros
pasarán por mí, como tu pasaste.
Pero quiero que continúes en tu caminar. Soy tu puente para muchas
travesías de la vida. Si me quieres, entonces, puedes llamarme amigo.
Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una
flor, al conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer
algunas líneas de un buen libro.
Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de
lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.
Hellen Keller (ciega, sorda y muda de nacimiento)
M.E. Winston Pauta Avila
Iglesia Católica Agua Santa
Guayaquil – Ecuador
Piensa que en algún lugar del mundo hay una boca llena de silencios
que te llama.
Piensa que lo mejor que te puede pasar es seguir viviendo en el
recuerdo por haber sido una buena persona.
Entonces sí serás rico, hijo mío.
Entonces sí, podrás volar con la medida exacta de tus alas.
Amigo
Te amo no sólo por lo que eres,
sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Te amo no sólo por lo que has hecho de tí mismo,
sino por lo que estás haciendo de mí.
Te amo porque has hecho más de lo que cualquier
credo logró para hacerme bueno y más
de lo que los afanes de cualquier fe
hicieron para hacerme feliz.
Lo has hecho sin tocarme,
sin una palabra,
sin una señal.
Lo has hecho siendo tú mismo.
Quizá, después de todo,
eso es lo que significa ser Amigo.
Amistad, quizás sea eso
Quiero ser para ti como un puente sobre el río. De este lado, tu hoy.
Del otro lado, tu mañana.
Entre ambas orillas, el río de la vida: a veces está calmo, a veces
turbulento; algunas veces traicionero, otras profundo y barroso.
Es necesario atravesarlo.
No soy Dios ni pretendo jugar a Dios. Sólo Él puede llevarte con
seguridad a la otra orilla.
Pero sí quiero ser el puente que haga más fácil tu trayecto.
Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros. Si no quieres correr
riesgos, usa mis hombros.
Si encuentras que no conviene pasar solo, usa mis hombros. Si me
balanceo, no tengas miedo.
Dios me colocó en tu camino para ayudarte a cruzar el río de la vida.
No vaciles en pisar solamente en mí. Y cuando estés por llegar, si
quieres, recógeme. Pero si me entiendes bien, déjame en donde estoy: otros
pasarán por mí, como tu pasaste.
Pero quiero que continúes en tu caminar. Soy tu puente para muchas
travesías de la vida. Si me quieres, entonces, puedes llamarme amigo.
Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una
flor, al conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer
algunas líneas de un buen libro.
Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de
lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.
Hellen Keller (ciega, sorda y muda de nacimiento)
M.E. Winston Pauta Avila
Iglesia Católica Agua Santa
Guayaquil – Ecuador