View Full Version : ANA-camino del corazon
Jose MIguel
11-01-2006, 04:09 PM
Les deseo serenas 24 horas , hola a todos los del foro , soy Jose MIguel neurotico, codependiente ,adicto.Les envio el primer capitulo de un libro que encontre hace poco E spero que les sea util y les ayude a recuperarse como lo deseo para mi mismo .Intento, si me permiten ,transcribir los doce pasos de ANA , junto con los de venecedores ya espuestos .Una literatura ayuda a la otra ,se complementan , nos ayuda a conocer y trabajar los 12 pasos , podemos hacerlo en comun , entre todos los que deseen
Un fraternal saludo .
--------------------------------------------------------------------------
ANA
–––––––––––––– Camino del corazon
Doce Pasos para una Recuperación:
–––––––––––––––– Física
–––––––––––––––– Mental
–––––––––––––––– Espiritual
PREAMBULO
Los Doce Pasos de ANA
Los Doce Pasos de ANA son las herramientas de la recuperación física, mental y espiritual que hemos buscado. Si los usamos continuamente con la asistencia de un grupo de autoayuda, abriremos el camino hacia la fuerza del amor sanador de un poder mayor que nosotros.
Nuestra intención es llevar el mensaje de los Doce Pasos a las personas que están sufriendo para que encuentren esta fortaleza.
Uno de los temas dominantes de este libro es que
La sanación física, mental y espiritual sí son posibles.
La intención de este libro es presentar los Doce Pasos de ANA como herramientas para tener una vida productiva y en paz. Los sentimientos de fracaso, ansiedad e inferioridad nos dejarán, y serán sustituidos por una gran fortaleza Espiritual. En uno u otro grado, todos podremos sentirnos liberados de los efectos dañinos de haber crecido en un ambiente que no fue el propicio para la superación y el crecimiento.
Al aprender a vivir en una relación cercana a un Poder mayor que nosotros, nuestras obsesiones destructivas, como beber, fumar, tener la aprobación de los demás, etc., se transformarán, y nuestra atención, en cambio, quedará cautivada por la promesa de una vida nueva y saludable.
El anonimato personal es un elemento
vital para nuestra recuperación.
Como compañeros en recuperación hemos optado por mantenernos anónimos, para así poder continuar con nuestra recuperación personal. Comprendemos la importancia de ser honestos con nosotros mismos, para poder confiar en nuestro Poder superior.
Ofrecemos este trabajo como un medio, no como un fin, para desarrollar una relación constructiva con nuestro Poder superior, con los demás y con nosotros mismos.
Tu Historia: ¿Que necesidad personal te atrajo a leer este libro de estudio y práctica de los Doce Pasos de la Recuperación ANA?
INTRODUCCIÓN
Este libro es tu guía personal para que comprendas la Fuerza Espiritual contenida en los Doce Pasos del Camino del Corazón de ANA - Adultos Niños de Alcohólicos y familias disfuncionales. Está dirigido principalmente a aquellas personas cuya niñez estuvo afectada por un medio ambiente que no fue el propicio para lograr un desarrollo sano. Este ambiente fue a menudo la consecuencia del abuso de substancias alteradoras de la conciencia, problemas emocionales o conductas compulsivas de los adultos responsables de cuidarnos. Los Doce Pasos de ANA te ofrecen un camino de recuperación para que superes los conflictos de crianza que tuviste durante la niñez, y que te siguen afectando en tu vida de adulto.
El programa de recuperación de los Doce Pasos de ANA no es un programa religioso y no está apoyado por grupos o entidades religiosas. No obstante, las personas que usan este programa han descubierto que está en armonía con sus creencias espirituales. Aunque el programa no tiene ninguna afiliación religiosa, nos ayuda a descubrir o profundizar en los valores espirituales. Con la práctica de los Doce Pasos de ANA alcanzamos un despertar espiritual, y poco a poco, con el encuentro y la guía de nuestro Poder superior, aprendemos a vivir en armonía. Nos damos cuenta de que el vacío y la desesperación que sentimos son el resultado de ignorar o rechazar nuestra relación consciente con el Poder superior.
Lo fundamental de este libro es presentar el recorrido hacia la recuperación del Camino del Corazón de los Doce Pasos de ANA. Este proceso ha ayudado a infinidad de personas a recuperarse de diversas adicciones o conductas obsesivo-compulsivas. Este libro es la herramienta para que desarrolles tu proceso personal de recuperación, y reúne la sabiduría comprobada y la efectividad de los principios de los Doce Pasos de la Recuperación. Te motiva a conocerte a ti mismo y enfatiza la importancia de establecer tu relación y confianza en un poder mayor que tú, tu Poder superior, ó Dios como tú lo quieras concebir.
Cuando los Doce Pasos de ANA se utilizan como se indica en este libro, se convierten en un poderoso proceso para sanar las emociones dañadas. Los Doce Pasos son herramientas espirituales que nos ayudan a reconquistar el equilibrio y nos guían hacia la salud emocional, la felicidad y la armonía a través de la renovación de la relación con nuestro Poder superior.
El recorrido del camino de los Doce Pasos de ANA es un viaje espiritual que utiliza el poderoso principio del vivir "un día a la vez",
Jose MIguel
11-01-2006, 04:18 PM
El recorrido del camino de los Doce Pasos de ANA es un viaje espiritual que utiliza el poderoso principio del vivir "un día a la vez", y nos lleva de una vida hueca y vacía, de confusión y dolor, a una vida de paz, serenidad y plenitud. Durante el viaje espiritual de los Doce Pasos nos ocurrirán muchos cambios, pero no nos sucederán todos a la vez. El proceso lleva tiempo y requiere de paciencia. Nuestro Poder superior nos va dando la fortaleza de carácter necesaria para nuestra recuperación como resultado de entregarnos y rendirnos a Su Voluntad.
Con seguridad tenemos muchos hábitos o conductas destructivas que deben ser corregidas. Por ejemplo, sólo hay que ver las equivocaciones y formas destructivas en que nos hemos relacionado con los demás. Sin embargo, es muy importante recordar cómo se formaron éstos patrones destructivos de conducta: o sea, dentro de las condiciones inestables, quizás caóticas de nuestra niñez, desarrollamos conductas de supervivencia apropiadas en su momento para sobrevivir; pero estas conductas de supervivencia son las que nos sabotean, asaltan e impiden el manejo exitoso de nuestra vida como adultos. Por haber sido criados en familias que nos reprimieron emocionalmente, nos acostumbramos a negar el dolor y el malestar. Para muchos de nosotros fue necesario reprimir nuestros sentimientos y mantenerlos ocultos. Aprendimos que pedir lo que queríamos o expresar lo que necesitábamos provocó que nos rechazaran. Este rechazo a su vez provocó que nos sintiéramos inadecuados, culpables, y a menudo nos llevó al uso excesivo de substancias que modificaran nuestro estado de ánimo.
Tu Historia: Recuerda un incidente doloroso de tu niñez.
Hoy, como adultos, somos como cuando éramos niños; y quizás nos es difícil reconocer o expresar nuestro dolor, miedos, coraje o necesidades básicas. Reprimimos nuestros sentimientos porque sentimos que nuestro presente es como el de nuestra niñez. Esto es, si nos abrimos para expresar nuestras necesidades, corremos el riesgo a ser rechazados. Con el objeto de evitar el rechazo, negamos nuestros sentimientos y necesidades, yéndonos a los extremos. Por esto algunos optamos por preocupamos por otros y no por nosotros; o tratamos de encubrir nuestros sentimientos trabajando en exceso, comiendo de más o abusando de substancias que alteren nuestro estado de ánimo, como el alcohol o las drogas.
Tu Historia: ¿Que conductas utilizaste para compensar o negar tus sentimientos dolorosos? Y ¿cómo fue que estas conductas te afectaron el resto de tu vida?
Al ir trabajando los Doce Pasos, y con la ayuda de nuestro Poder superior, nos vamos dando cuenta de la negación y la represión de nuestros sentimientos y de nuestra identidad real. Este proceso es similar a la luz y a la sombra. Cuando nos paramos en la luz, vemos que proyectamos una sombra. Del mismo modo, cuando empezamos a trabajar los pasos y nos medimos por los principios y estándares de nuestro Poder superior nos damos cuenta de nuestras necesidades, lo cual no nos libera automáticamente de las conductas del pasado, pero nos ayuda a iniciar el trabajo del cambio y de la sanación.
La búsqueda diligente de un Poder mayor que nosotros y su Voluntad, y el trabajo con los Doce Pasos de ANA nos permite valorar nuestra vida con relación al Poder superior. Este proceso nos ayuda a descubrir formas nuevas con las que nuestro Poder superior va mejorando la calidad de nuestro diario vivir. Aprendemos a ver sin temor a nuestra "sombra" - esa parte de nosotros que hemos ignorado durante tanto tiempo. Con la ayuda de nuestro Poder superior hacemos cambios en las conductas que no deseamos, como la necesidad de estar buscando la aprobación constante de la gente, y nos liberamos de los corajes reprimidos, los pensamientos obsesivos, y el uso de substancias o conductas sexuales incorrectas.
Tu Historia: ¿Qué conductas no deseas ver de tu sombra?
Los Doce Pasos de la Recuperación de ANA son las herramientas que usamos para liberarnos del sufrimiento y mejorar la presencia de Dios en nuestras vidas. Producen una energía, amor y alegría nueva para nosotros. Avanzamos por el Camino del Corazón de los Doce Pasos de ANA a nuestro propio paso, a nuestro modo, y a nuestro tiempo. Recorremos este camino espiritual con la ayuda del Poder superior y de las personas dentro del programa, dando un paso a la vez.
Lo único que nos pide el programa de los Doce Pasos de ANA para nuestra recuperación es buena voluntad, mente abierta y honestidad - pero éstos son indispensables. Mucho del trabajo de la recuperación lo hace nuestro Poder superior, trabajando a través de nosotros. Si trabajamos los Pasos con Fe, nuestra actitud hacia la vida cambiará, mejoraremos nuestra habilidad para amar, y alcanzamos una libertad y comprensión mas allá de lo que alguna vez habíamos llegado a soñar.
Sin siquiera haber llegado a la mitad del viaje, nos sorprenderemos de nuestra recuperación emocional y de nuestro crecimiento espiritual
"...hay Uno que tiene todo el Poder,
un Poder mayor que tú...
DIOS...
..como tú lo quieras concebir.
Ojalá y lo encuentres.
Los Doce Pasos De Ana
OBJETIVO PROPÓSITO PASOS
Paz
con
Dios Primer Paso - Reconocer el fracaso de nuestra vida.
Segundo Paso - El surgimiento de nuestra fe.
Tercer Paso - Tomar la decisión para permitir que Dios se haga cargo de nuestra vida 1. Admitimos que éramos impotentes sobre los efectos de la adicción - que nuestra vida se había vuelto incontrolable.
2. Llegamos a creer que un Poder mayor que nosotros podía restaurarnos a la sanidad.
3. Decidimos entregar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios como nosotros lo concebimos.
Paz
con
Nosotros Cuarto Paso - Hacerse un examen personal.
Quinto Paso - Aprender la disciplina para la aceptación de nuestras faltas
Sexto Paso - Iniciar una transformación interior, a veces llamada arrepentimiento.
Séptimo Paso - La transformación o purificación de nuestro carácter. 4. Sin temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios eliminara todos estos defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos a Dios que nos quitara nuestras limitaciones.
Paz
con
los Demás Octavo Paso - Examinar nuestras relaciones y prepararnos para hacer reparaciones de daños causados.
Noveno Paso - Aprender la disciplina para hacer las reparaciones de daños.
Décimo Paso - Mantener el progreso de nuestra recuperación. 8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
Conservar
la
Paz Onceavo Paso - Aprender y aplicar las disciplinas espirituales de la oración y la meditación.
Doceavo Paso - Llevar el mensaje de ANA a los que todavía sufren, y vivir en toda nuestra vida con la fuerza espiritual de los Doce Pasos de ANA. 11. Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, orando solamente para que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
Jose MIguel
11-01-2006, 04:30 PM
CARACTERÍSTICAS DE LOS ADULTOS NIÑOS
Hemos descubierto que los que fuimos criados en hogares alcohólicos o disfuncionales, los adultos niños - ANA - compartimos ciertas características similares de conducta. Esto es particularmente cierto cuando los responsables de criarnos fueron personas dependientes de substancias o individuos emocionalmente reprimidos. Éstas conductas contienen un patrón similar de desorden que nos es dañino. Aunque la mayoría de las personas tienen muchas de estas características, los individuos que provenimos de familias problemáticas, los ANA, tenemos una mayor incidencia de éstas. Esta lista se presenta con la intención de ayudarte a reconocer las características problemáticas de tu conducta. Se dan ejemplos para ayudarte a identificar algunos de tus pensamientos, sentimientos y conductas.
1. Tenemos una baja autoestima. Por ello, solemos juzgar a otros y a nosotros mismos sin piedad. Encubrimos o tratamos de compensar esto tratando de ser perfeccionistas, asumiendo la responsabilidad de otros, tratando de controlar el resultado de eventos que no son predecibles, enojándonos cuando las cosas no salen como deseamos, o haciendo chismes en lugar de confrontar un problema. Por ejemplo:
• Prefiero hablar de mi familia biológica o política, y a menudo expongo sus fallas y limitaciones.
• Cuando estoy solo me estoy criticando con mis pensamientos. A veces me siento tonto, inadaptado, feo o inútil.
• Siento que no soy importante. Trato de ayudar a otros con la esperanza de que se fijen en mí.
• Soy chismoso y me quejo de aquellos que me hacen sentir inútil.
Tu Historia: ¿Cómo compensas tus sentimientos de baja autoestima?
2. Solemos aislarnos y nos sentimos inquietos cuando estamos con otras personas, especialmente con figuras de autoridad. Por ejemplo:
• Me gusta pasar desapercibido en mi trabajo. No me gusta que mi jefe me observe.
• Me siento incómodo en las conversaciones, especialmente cuando se habla de mí.
• Cuando hablo con alguna persona de autoridad, me es difícil expresarme.
• Me aíslo porque me es difícil tratar con los demás.
Tu Historia: ¿Cómo te aíslas de otras personas?
¿Qué haces cuando estas con figuras de autoridad?
3. Constantemente buscamos la aprobación, y haremos casi cualquier cosa con tal de agradarle a los demás. Somos extremadamente leales aún ante la evidencia de que nuestra lealtad es inmerecida. Por ejemplo:
• Ofrezco favores sin que ni siquiera me los pidan.
• Me preocupo de lo que otros piensan o dicen de mí. Cuando las personas se callan porque me acerco, de inmediato pienso que están hablando de mí.
• Aunque mi jefe o mis amigos no me caigan bien, les soy leal porque tengo miedo a que me rechacen.
• Me es difícil admitir que vengo de una familia con problemas. Me siento culpable al admitir que mis padres fueron menos que perfectos.
Tu Historia: ¿En que forma buscas ser aprobado por tu familia o tus amigos?
¿Quién sientes que no merece tu lealtad?
4. Nos asusta la gente enojada y la crítica personal. Esto nos angustia y nos hace sentir muy sensibles. Por ejemplo:
• Me es casi imposible escuchar una plática dura o muy crítica.
• Cuando alguien tiene opiniones duras de mí, prefiero encubrir mis sentimientos verdaderos, y en lugar de esto, digo lo que creo que la otra persona quiere escuchar.
• A veces siento deseos secretos de venganza contra la gente enojada o criticona que amenaza mi paz.
• Siento pánico cuando alguien me indica un error o un problema en mi trabajo.
Tu Historia: ¿Cuál es tu primer recuerdo de haberte atemorizado con una persona enojada?
¿Cómo respondes a la crítica personal?
5. Habitualmente elegimos relacionarnos con personas adictas que no nos apoya emocionalmente. Sentimos poca atracción hacia las personas sanas que nos apoyan. Por ejemplo:
• Estoy en una relación con alguien a quien no le importo. Siento que mis problemas no le importan.
• Mi vida siempre esta en crisis. A veces me pregunto cómo sería vivir una vida normal.
• Parece ser que mi vida la planean otros.
• A veces siento que merezco ceder ante la tentación porque he sufrido y he hecho tanto por otros.
Tu Historia: ¿Qué personas en tu vida tienen estilos de personalidad adictiva o compulsiva? (Ej. Alcohólicos, adictos al trabajo, jugadores, comedores compulsivos, fanáticos religiosos, perfeccionistas, etc.)?
¿De que relaciones recibes el mayor apoyo y crecimiento?
6. Vivimos la vida como víctimas y somos atraídos por otras víctimas en el amor y la amistad. Confundimos el amor con la lástima y tendemos a "amar" a las personas por las que sentimos lástima y podemos rescatar. Por ejemplo:
• Me parece que siempre me ha tocado la parte más difícil, y estoy de acuerdo con el dicho que dice " entra de redentor y sale crucificado".
• Casi me siento bien conmigo cuando estoy haciendo algo por otros. Sin embargo, con la experiencia he aprendido que no lo aprecian.
• Mis amigos dicen que soy una persona que sabe escuchar, pero me resiento cuando yo tengo algo que compartir y no me ponen atención.
• Mucho de mi tiempo lo utilizo para arreglarle problemas a otras personas.
Tu Historia: ¿Cuándo fue la última vez que te diste cuenta de que alguna persona te "estaba usando?”
¿Qué cosas haces para tratar de rescatar a otros?
7. Somos ya sea muy responsables o muy irresponsables. Tratamos de resolver los problemas de otros o esperamos a que se responsabilicen de nosotros. De este modo evitamos ver nuestros actos realisticamente. Por ejemplo:
• Cuando hay problemas en la familia, generalmente es a mí a quien llaman para resolverlos.
• En el trabajo y en mi casa nadie se preocupa tanto o trabaja tanto como lo hago yo.
• Cuando las cosas en casa o en el trabajo salen mal, siento que yo soy el que ha fracasado.
• Los demás no entienden lo enfermo que estoy y esperan que trabaje mucho.
• Solo estoy esperando el momento adecuado para volver a integrarme a la vida.
• Estoy esperando a que lleguen cambios positivos en mi vida.
Tu Historia: ¿Cuándo eres excesivamente responsable?
¿Cuándo eres excesivamente irresponsable?
8. Nos sentimos culpables cuando actuamos en beneficio propio o cuando somos asertivos. Cedemos a otros en lugar de procurarnos cuidado. Por ejemplo:
• Después de actuar en mi beneficio me siento culpable y pienso que a lo mejor yo estoy equivocado
• Cuando me siento seguro y en confianza con algún amigo cercano o miembro de mi familia, comparto todos los resentimientos que tengo hacia las personas que han abusado de mí en mi vida.
• Me siento enfermo cuando ciertas personas quieren verme o hablarme.
• He guardado mucha ira en lugar de haberla descargado correctamente. A veces, cuando nadie me está viendo, grito, azoto puertas, o rompo cosas.
Tu Historia: Recientemente, ¿sentiste miedo por expresar tus sentimientos verdaderos?
¿Cómo cediste?
9. Negamos, minimizamos o reprimimos los sentimientos traumáticos de nuestra infancia. Nos es difícil expresar lo que sentimos y no estamos conscientes del impacto que esto tiene en nuestras vidas. Por ejemplo:
• Hay partes de mi niñez que simplemente no puedo recordar.
• A veces, en ciertas situaciones reacciono con un exceso de pánico, ansiedad o miedo, y no tengo la menor idea de por qué es así.
• Me es difícil emocionarme con las cosas. A algunas personas les molesta cuando no comparto su alegría.
• Cuando empiezo a sentir ansiedad y miedo, o cuando empiezo a decirme pensamientos negativos, busco distraerme o "algo" para aliviar el dolor.
Tu Historia: ¿Cuándo niegas, minimizas, o reprimes tus sentimientos?
10. Somos personas dependientes y nos aterroriza que nos rechacen o nos abandonen. Solemos quedarnos en trabajos o en relaciones que nos hacen daño. Nuestros miedos pueden impedir terminar con relaciones dañinas o evitar que iniciemos relaciones sanas y halagadoras. Por ejemplo:
• Cuando alguien cercano no habla o está emocionalmente ausente, me da pánico y me imagino lo peor.
• Cuando mis superiores no alaban mi trabajo, deduzco que están molestos y que me van a correr.
• Después de expresarle mi desacuerdo a alguien, siento miedo por haber dañado irreparablemente la relación. Inclusive puedo llamarle varias veces para suavizar las cosas o para pedirle disculpas.
• Sueño despierto sobre lo que sería la vida con otro trabajo, esposa, amigos, etc.
Victoria
11-01-2006, 06:39 PM
Hola Soy Victoria, Conozco Esa Literatura De Ana Y He Trabajado Los Doce Pasos De Ana Compartiendo Con Tres Personas Mas Hijas Adultas De Padres Alcoholicos Y Tenemos Muchas Cosas En Comun Que Son Las Descritas En La Literatura Sin Embargo Cada Historia Es Diferente Y La Recuperacion Atraves Del Programa Me Reafirma Que Hoy Yo Soy Responsable De Mi Vida Y De Mis Sentimientos, Lo Que Ya Paso No Puede Ser Cambiado Aunque Conozca De Donde Provengo, Solamente Lo Puedo Tomar Como Un Punto De Partida Para Iniciar Mi Viaje Espiritual Y Tomar Las Riendas De Mi Vida.
Gracias, Espero Que Te Sirva.
Sofìa
11-01-2006, 07:32 PM
Hola a todos en el Foro ...
Estimado Josè Miguel: Ya me habìan hablado de este manual, pero no lo conocìa. Gracias por colocarlo.
Estimada Victoria: Estoy de acuerdo con tu opiniòn. Mi pasado, no lo puedo remediar, no lo puedo cambiar, solo Dios me puede sanar mis heridas, sanar mi historia personal desde que fui concebida. Llenar todos esos vacìos, esos huecos que no llenaron mis progenitores o los adultos que me tenìan que cuidar, solo lo puede hacer Dios. Yo solo puedo identificar y con ayuda - de EL - donde se originaron mis problemas, reconocerlos, admitirlos y dejar al cuidado de Dios mi voluntad y mi vida para progresar en mi salud integral.
Mi futuro es incierto, solo tengo el HOY... el AQUÌ... el AHORA... y quiero tan solo saber cuàl es la voluntad de Dios para conmigo en este dìa, solo por 24 horas... y le pido valor para cumplirla.
Sola no puedo. Hasta que lo aceptè, pude entender y rendirme. He necesitado compartir en mis grupos presenciales, con mis Padrinos y Madrinas y en grupos virtuales. Tambièn el servicio - en mis grupos - ha sido fundamental para aprender, para crecer, para ir desvelando las telarañas que me nublaban los ojos del cuerpo y del alma. No ha sido fàcil. El Programa trabaja, si lo trabajamos.
Saludos cariñosos; Sofìa
Jose MIguel
11-02-2006, 09:01 AM
PRIMER PASO DE ANA
Admitimos que éramos impotentes sobre los efectos
de la adicción – que nuestra vida se había
vuelto incontrolable
Comprendiendo el Primer Paso:
Cuando éramos niños los adultos algunas veces nos hacían cosquillas. Y algunas veces nos las hacían tan fuerte que perdíamos el control, y llorando les pedíamos que ya no nos las hicieran, y les gritábamos “Me doy, me doy, por favor, ya no me hagas cosquillas”. Algunas veces se detenían porque llorábamos, pero en otras ocasiones sólo dejaban de molestarnos hasta que alguien nos rescataba.
El Primer Paso es como este episodio de nuestra niñez. Nuestras vidas y conductas son como esa persona cruel que nos hacía cosquillas, y ahora nos causan daño y molestias. Esto es lo que nos hemos hecho: hemos querido controlar para dominar y protegernos, pero los resultados frecuentemente han sido un caos. Y ahora no queremos ni ceder el control ni liberarnos de este tormento. En el Primer Paso admitimos que ya no podemos seguir así. Pedimos que nos liberen. Gritamos llorando: “¡¡Me doy!!”.
Trabajando el Primer Paso:
El Primer Paso es la oportunidad para admitir nuestra realidad y reconocer que nuestra vida no está funcionando como quisiéramos. Aprovechamos esta oportunidad para dejar de fingir y ver nuestra impotencia. En cierta forma, detenemos el malabarismo que hemos realizado con nuestras vidas durante tanto tiempo. Admitimos que no podemos continuar con la falsa idea de tener el control. Si esto significa dejar caer las pelotas, entonces que se caigan y ya. Estamos tan cansados de hacer malabares con nuestras vidas, que estamos listos para aceptar lo que venga.
Preparándonos para el Primer Paso:
Hemos manejado nuestra vida de tal manera que hemos llegado al final de la cuerda. Tocamos fondo. Nuestro modo de hacer las cosas y nuestros esfuerzos nos han fallado. Es en este punto en donde el Primer Paso nos brinda dirección para nuestra inmanejabilidad. Nos preparamos reconociendo que este es el primer paso del viaje que nos lleva hacia la plenitud. Este paso detiene nuestra forma de vida y nuestros esfuerzos, y nos da permiso para rendirnos.
ORACIÓN PARA EL PRIMER PASO:
Siendo Honesto, Dios
Siendo honesto, no sé a quien le estoy orando.
Quizá me esté hablando a mí mismo, pero...
Siendo honesto, ya no puedo soportarlo más.
Mi vida es un fracaso, me siento como un...
Siendo honesto, quiero morir, quiero terminar,
Quiero dejar de lastimarme, quiero dejar de lastimarlos.
Siendo honesto, no sé qué es lo que debo de hacer.
Por primera vez, estoy realmente perdido...
Siendo honesto, no sé si alguien realmente me esté escuchando,
Pero si alguien me escucha, por favor venga a encontrarme.
Las ideas presentadas en el Primer Paso son sobrecogedoras para la mayoría, hasta que empezamos a ver nuestra vida como lo que realmente es. Nos sentimos amenazados al ver que hemos sido impotentes ante nuestra vida, y que no hemos sabido manejarla. Nuestra experiencia nos recuerda que nuestras conductas no siempre nos han producido paz y serenidad. Nuestro pasado, si fue afectado por el alcohol y otro tipo de problemas familiares, frustra nuestros mejores planes, sueños y deseos. A menudo, nuestro pasado problemático nos ha hecho perder contacto con nosotros mismos. Nuestra vida está llena de conductas indeseables y fuertes emociones.
Vivimos en una sociedad que da un gran valor a los logros individuales. Quizás a muchos de nosotros se nos enseñó desde niños el ideal de tener mucho éxito. Lo más importante en nuestra sociedad es ser competitivo en la escuela, en los deportes y en los negocios. Se nos enseñó que debemos competir fuertemente para ser “triunfadores” y “buenas personas”. Sin embargo, si no logramos hacer lo que se nos enseñó, entonces somos “perdedores”, y nos sentimos fracasados. Debido a la ausencia durante nuestra niñez de buenos modelos de crianza, muchos de nosotros vivimos confundidos. No sabemos a dónde pertenecemos. Permitimos que nuestro sentido del valor y el mérito no sea determinado por lo que hacemos sino por lo que otros piensan de nosotros. Viendo nuestro pasado, podemos seguir definiéndonos como “perdedores”, y podemos estar condicionándonos a fallar. Nuestra baja autoestima nos impide ser triunfadores y esto nos provoca fuertes tensiones y ansiedades.
Conforme maduramos, esta situación se dificulta más. La tensión de nuestra vida no nos permite sentir satisfacciones y complica nuestros problemas. Nuestros miedos e inseguridades se incrementan, provocándonos miedos y quizá hasta pánico. Y finalmente por esto, para aliviar nuestra tensión, algunos de nosotros iniciamos el uso de sustancias alteradoras de nuestro estado de ánimo como las drogas, el alcohol o la comida. Muy sutilmente, también nos podemos obsesionar con otras actividades como la escuela, el trabajo, las relaciones sociales y otras conductas adictivas / compulsivas, para aliviar las ansiedades de nuestra tensión. Finalmente, cuando nos analizamos con objetividad y reconocemos que nuestra vida es como un torbellino, estamos listos para el Primer Paso. No tenemos más alternativa que admitir que somos impotentes ante nuestra vida y que es inmanejable. Cuando llegamos a este punto, es importante que busquemos ayuda.
El Primer Paso establece el cimiento para trabajar los otros pasos. Es con este encuentro vital de las circunstancias de nuestra vida, que admitimos nuestra impotencia e incapacidad para manejarla. Rendirnos ante este hecho vital no es algo fácil de hacer. Aunque nuestra conducta nos ha causado tensiones y dolor, es muy difícil rendirse, desprenderse y confiar en que las cosas van a estar bien. Podemos sentirnos confundidos, mareados, tristes, ansiosos, con insomnio. Estas son respuestas normales a los severos esfuerzos internos que estamos experimentando. Es importante recordar que el rendirse requiere de una gran energía mental y emocional, así como de una fuerte determinación. En este punto no te desalientes, porque te espera una nueva vida de libertad.
.
Jose MIguel
11-02-2006, 09:17 AM
En este punto no te desalientes, porque te espera una nueva vida de libertad.
REFLEXION PERSONAL
En el Primer Paso aceptamos la realidad de nuestra vida. Posiblemente por primera vez, finalmente admitimos una derrota y reconocemos que necesitamos ayuda. El Primer Paso consta de dos partes. En la primera parte admitimos que tenemos tendencias obsesivas. Estas tendencias se manifiestan por la forma en que tratamos de manipular los asuntos de nuestra vida para aliviar los dolores internos provocados por nuestros esfuerzos. Estamos atados a un proceso adictivo que nos ha hecho impotentes sobre nuestra conducta. En la segunda parte del Primer Paso admitimos que nuestra vida es y seguirá siendo inmanejable, si insistimos en sólo vivir de acuerdo a nuestra propia voluntad.
Tu Historia: ¿Qué te ha impedido aceptar que has sido impotente y que no has sabido manejar tu vida?
¿Qué área de tu vida te está causando la mayor tristeza?
Nuestro orgullo se rebela ante la idea de que somos impotentes y que debemos ceder el control. Estamos acostumbrados a asumir una responsabilidad absoluta por todo lo que sucede en nuestra vida y en la de los demás. Por haber sido criados en un ambiente familiar conflictivo es natural para nosotros ser reactivos a los cambios. Por esto, algunos de nosotros nos hemos convertido en personas excesivamente responsables mientras que otros nos hemos retraído y nos hemos hecho muy irresponsables. Hasta que no toquemos nuestro umbral intolerable de dolor, no seremos capaces de dar el Primer Paso que lleva a la libertad y a la renovación de la fortaleza. Debemos aceptar que somos impotentes antes de poder rendirnos completamente.
Tu Historia: ¿Qué eventos de tu vida provocaron que te dieras cuenta de la profundidad de tu dolor?
El dolor es una señal que pone en acción tu adicción, obsesión o compulsión. Concretamente, ¿qué dolor específico es tu señal más fuerte?
Cuando comenzamos a aceptar la realidad de nuestra situación, buscamos de forma natural a otros para que nos den respuestas. Nos sentimos como tímidos principiantes espirituales y nos asombramos al reconocer que se nos ha escapado la calidad de vida que estamos buscando. Puede ser que nuestros amigos nos recomienden ver a un terapeuta o hablar con algún pariente de nuestra confianza. No importa que tantas fuentes externas busquemos, no sentiremos alivio sino hasta que, por nosotros, en nuestra propia mente y corazón, aceptemos y reconozcamos nuestra impotencia. Así, y sólo así, empezaremos a ver que el Primer Paso es el inicio de la liberación. Pensamos que la vida nos funciona por la dependencia que tenemos a nuestras antiguas técnicas de supervivencia.
Tu Historia: ¿Cómo es que esta dependencia te ha bloqueado para ver con objetividad tu realidad?
¿Cuáles son tus mayores miedos? ¿Qué es lo que te provoca dudar?
El Primer Paso debe ser un compromiso continuo. Debemos recordar que nuestras conductas, hábitos y características dañinas son parte de nosotros. Son reacciones inconscientes a las tensiones de la vida. Conforme nos demos cuenta cómo surgieron las conductas y las reacciones destructivas, podremos admitir nuestra impotencia y buscar la ayuda de un Poder superior. Este simple acto abre la puerta a la sanación que estamos buscando.
Tu Historia: ¿En qué área de tu vida sientes una fuerte necesidad de tener el control?
¿Cuáles son los resultados de tus hábitos destructivos?
La segunda parte del Primer Paso, admitir que nuestra vida es inmanejable, es tan difícil como darnos cuenta que somos impotentes. Nos podemos volver más observadores de los pensamientos y las conductas de nuestro pasado y de las cuales todavía dependemos como una forma para evadir nuestra realidad. Debemos ser absolutamente honestos, deshacernos de los disfraces y ver las cosas como realmente son. Cuando dejemos de buscar excusas para justificar nuestro comportamiento, habremos dado el primer paso de humildad necesario para aceptar una guía espiritual. Con esta guía espiritual es como podemos empezar a protegernos para reconstruir nuestras vidas.
Tu Historia: ¿Cuáles áreas de tu vida te son inmanejables?
¿En qué situaciones específicas te excusas y justificas tu conducta?
La curación de una enfermedad se inicia cuando nos darnos cuenta de su presencia. De una manera similar, la cura espiritual de nuestras conductas obsesivo-compulsivas se inicia cuando nos percatamos de ellas. Nuestra curación se inicia cuando estamos dispuestos a reconocer nuestros problemas y tomamos los pasos necesarios para resolverlos.
Tu Historia: ¿Qué conducta específica te causa los problemas que has estado evadiendo?
¿Qué conducta estas defendiendo mediante justificaciones?
¿Cómo haces esto?
Conforme avanzamos a través de los pasos, descubriremos que el cambio verdadero y duradero no ocurre tratando de alterar las condiciones externas de nuestra vida. Aunque es tentador pensar así, has de tener muy presente que los ajustes externos no pueden corregir los problemas internos. La sanación extraordinaria requiere que renunciemos a la creencia de que podemos sanar nuestra vida manipulando nuestro medio ambiente. Nuestra disposición para trabajar los Pasos nos permitirá iniciar nuestra verdadera curación, la cual comienza desde nuestro interior.
Tu Historia: ¿En el pasado, cómo trataste de alterar tus condiciones de vida mediante la manipulación de tu medio ambiente externo?
¿En qué parte de tu vida quieres hacer el bien, pero continúas haciendo lo que no deseas hacer?
PREPARÁNDOTE PARA LA FRATERNIDAD
¿De todas las preguntas del Primer Paso, cuáles te gustaría compartir con otros?
¿Qué podría hacer otra persona para animarte en tu trabajo de Primer Paso y en tu recuperación?
Específicamente, ¿qué puedes hacer para servir y alentar a tus compañeros en recuperación?
IDEAS CLAVES:
Impotente: En el Primer Paso descubrimos que la recuperación comienza con la admisión de que somos impotentes. Admitimos que no tenemos el poder sobre nosotros mismos para vivir la vida como lo quiere nuestro Poder superior
Inmanejable: Hemos tratado de manejar nuestra vida y la vida de otros. Sin embargo, nuestros manejos siempre se han topado con el fracaso. En el Primer Paso admitimos que no podemos controlar o manejar nuestra vida durante más tiempo.
Jose MIguel
11-02-2006, 09:25 AM
ELIGE A UN COMPAÑERO DE RECUPERACION, A UN "PADRINO"
Un compañero que te ayude en tu recuperación es similar a un padrino o mentor. Esta persona puede ser un modelo para aprender a disfrutar de una mejor calidad de vida a través del amor de un Poder superior y de la sabiduría del Programa de Doce Pasos. Es importante elegir a alguien que tenga cualidades y valores que respetes.
Estas cualidades pueden incluir:
• La creencia en un Poder superior y la buena voluntad para compartir su historia con ese Poder superior.
• Sinceridad y honestidad para compartir historias personales de recuperación y del trabajo de los Doce Pasos en su vida.
• Buena voluntad para brindar apoyo y ánimo escuchando y siendo honesto al compartir sin tratar de forzar los cambios.
• Habilidad para confrontarse con asuntos difíciles así como un deseo de cumplir compromisos.
• Una comunicación abierta en todos los asuntos, aún en aquellos asuntos difíciles como son el abuso sexual, la violencia u otros temas severos y traumáticos.
Tu Historia: ¿Qué otras cualidades te gustaría tener en un compañero de recuperación?
Cuando elijas a un compañero de recuperación, es recomendable que elijas a alguien que:
• Comparta intereses y experiencias comunes y tenga resultados positivos de recuperación.
• Comprenda e identifique las conductas adictivas, compulsivas u obsesivas.
• Esté disponible para compartir cuando sea necesario.
• Sea del mismo sexo y pueda relacionarse con asuntos personales sin que esto sea una agresión.
Tu Historia: ¿Qué otras cualidades agregarías?
Algunas de las preguntas que surgen cuando se elige a un compañero de recuperación son:
• ¿Qué hay acerca del miedo a ser rechazado? Cuando le pedimos a alguien que sea nuestro padrino, puede presentarse el proceso para enfrentar el miedo al rechazo. Debido a que el programa estimula la honestidad rigurosa, debemos empezar diciéndole honestamente a ese alguien el malestar que sentimos cuando buscamos a un compañero de recuperación. Debemos darle a la otra persona libertad de elección en la decisión, y después despreocuparnos del resultado y confiar en que la voluntad de nuestro Poder superior será la que se cumpla.
• ¿Qué pasa cuando se te pide que seas el compañero de recuperación, padrino, y no quieres serlo? Este programa nos ayuda a poner límites para nosotros mismos. Los límites incluyen como invertir nuestro tiempo, expresar nuestros sentimientos, iniciar nuevas relaciones, y saber cuándo debemos decir "gracias por pedírmelo, pero esto no me va a funcionar". Establecer límites es un paso importante que damos para simplificar nuestra vida y no requieren de explicaciones.
• ¿Qué hay acerca de dar por terminada una relación como compañero de recuperación? Terminar una relación con un compañero de recuperación es parte del aprendizaje para elegir apoyos más apropiado. Es también un recordatorio que uno no puede satisfacer las necesidades de recuperación de un compañero por siempre. El crecimiento personal es parte natural del proceso. La consecuencia puede ser una muy buena amistad.
Tu Historia: ¿Qué es a lo que más le temes por trabajar con un compañero de recuperación?
BENEFICIOS DE UN COMPAÑERO DE RECUPERACIÓN / PADRINO
Son muchos los beneficios que se obtienen con un compañero de recuperación. Algunos de ellos son:
• Los compañeros o padrinos brindan un sistema que no amenaza a los avances personales. Por ejemplo, un compañero puede estar de acuerdo en llamar a otro pidiendo apoyo de oración para abstenerse de un hábito dañino.
• Los compañeros se enfocan sobre una necesidad específica cada vez que se reúnen. El compartir pensamientos y sentimientos abiertamente ayuda a clarificar las necesidades en áreas problemáticas. Esto contribuye a liberarse del pasado. El objetivo es vivir en el presente con honestidad y expectativas realistas.
• Los compañeros estimulan el progreso de un estado de enfermedad física, mental y espiritual a uno de plenitud. Es normal sentirse a disgusto cuando se inicia el cambio de las conductas familiares. La conducta saludable es consecuencia de hacer la voluntad de nuestro Poder superior.
• Los compañeros se ayudan unos a otros y son sensibles a las necesidades personales y de la relación. Cuando los compañeros comparten abiertamente sus faltas, se da la honestidad, la confianza y la sanación. No es correcto enfocarse sobre una conducta particular y perder el valor del momento o el punto de lo que se está compartiendo.
Tu Historia: ¿Qué es lo que más deseas de un compañero de recuperación?
ACUERDO MUTUO CON EL PADRINO
Una parte clave al establecer una relación con un compañero de recuperación es acordar cómo es que los compañeros quieran relacionarse uno con el otro. Este acuerdo puede establecer cuáles son las expectativas de unos y otros, así como el tiempo que este acuerdo va a durar. Se pueden elegir tiempos para evaluar la calidad de la relación. Es de mucha ayuda comprender cómo puede darse por terminado el acuerdo o la relación.
En el Apéndice 2 encontraras el texto completo del acuerdo mutuo con el padrino.
Jose MIguel
11-02-2006, 03:50 PM
[SEGUNDO PASO DE ANA
Llegamos a creer que un Poder mayor a nosotros
podía restaurarnos a la sanidad
Comprendiendo el Segundo Paso:
Observé las aguas turbulentas del río, y sentí miedo. La valentía que había presumido se me escapó por el sudor de mi piel. Mis piernas comenzaron a temblar cuando pensé en lanzarme por los rápidos con la balsa inflable– ¡Y todo en nombre de la diversión! Entonces el guía de la expedición, quien comandaría y guiaría nuestra balsa, comenzó ha hablar; sonaba tan seguro de sí mismo y tan confiado de que todo iba a salir bien. Nos dio instrucciones, nos enseñó los comandos, nos hizo reír e inclusive hasta me tranquilizó. Era algo muy aventurado, pensé, pero confié en él para hacer de esta loca travesía una experiencia segura y divertida.
El Segundo Paso trata de la fe – en confiar y creer. La fe no se racionaliza – simplemente es. La fe no se fabrica – nos la otorga un poder mayor a nosotros. La fe no se gana – es un regalo. La fe no es opcional – es imprescindible. Muchos ríos turbulentos nos esperan en nuestra recuperación. Y cuando finalmente veamos el cuidado de nuestro Poder superior, tendremos la fe para creer que existe.
Trabajando el Segundo Paso:
El Primer Paso, si se ha trabajado correctamente, nos deja sintiéndonos vacíos. Hemos admitido nuestra impotencia y la inmanejabilidad de nuestra vida. Nos quedamos diciendo: “Si soy impotente y no puedo manejar mi vida, ¿entonces quién puede? ¡Un Poder mayor que yo puede! Y ese poder nos ayuda colocando una simple semilla de fe en nuestros corazones. Esta semilla de fe no es grande. Es sólo la confianza, en crecimiento, que alguien más, mucho mayor que nosotros, se hará cargo. El Segundo Paso nos ayuda a admitir que la semilla de fe nos la regala nuestro Poder superior. Admitiendo esto, iniciamos el proceso de la confianza que un Poder mayor a nosotros está operando en nuestras vidas.
Preparándonos para el Segundo Paso:
Nos preparamos para el Segundo Paso admitiendo que sabemos muy poco, si no es que nada, de nuestro Poder superior, del cual muchos de nosotros tenemos una idea muy distorsionada. Aunque no seamos lo suficientemente rápidos para admitirlo, podemos creer que un poder mayor que nosotros, Dios, quizás es como nuestros padres, abusivo o ausente, o parecido a otras personas importantes que contribuyeron a criarnos pero que nos abandonaron.. Podemos creer que a Dios no le importa cómo nos sentimos, que Dios es cruel y que está esperando para juzgarnos. Quizá hemos sido amenazados durante toda nuestra vida que Dios nos va a castigar..
Para prepararnos al Segundo Paso tenemos que hacer a un lado nuestras imágenes y creencias equivocadas del pasado acerca de Dios. Por ahora solo nos conviene creer que es cierto lo que se dice en la Segunda Tradición de AA “... sólo existe una autoridad final – un Dios Amoroso, como nosotros lo queramos concebir...”
ORACIÓN PARA EL SEGUNDO PASO:
Un Poder Mayor que yo
¿Un Poder Mayor que yo?
El cielo por encima de mí,
Las generaciones que me han precedido,
Las estrellas que brillan en el firmamento,
El mundo y sus criaturas,
El cuerpo en el que vivo,
El aire que respiro,
El funcionamiento del universo,
Todas estas cosas son mayores que yo.
¿Quién soy yo para dudar de ti, Dios?
Con el trabajo del Primer Paso nos hicimos conscientes que somos impotentes y que nuestras vidas son inmanejables. El siguiente paso es creer en la existencia de un poder mayor que nosotros. Creer en Dios no quiere decir que aceptamos el poder de Dios. En el Segundo Paso, restablecemos, o quizás empezamos a establecer por vez primera, una relación con nuestro Poder superior. Llegar a creer nos da la fe en un poder mayor que nosotros. Esta creencia, esta idea de fe crecerá y se convertirá en una parte vital de nuestro diario vivir.
Para muchos, el Segundo Paso representa grandes obstáculos, porque es difícil confiar en otros; y la soledad nos ha provocado quedarnos a expensas de nuestros propios recursos, y dudamos que un Poder superior puede sanarnos, o que siquiera está interesado en hacerlo. Si no nos deshacemos de nuestra desconfianza y empecemos a creer que nos podemos apoyar en Dios, seguiremos actuando de una manera insana, y el caos y la confusión de nuestras vidas aumentará.
Dependiendo de nuestros antecedentes religiosos, a algunos de nosotros se nos enseñó que Dios es una autoridad a la cual se le debe temer. Nunca vimos a Dios como un Poder superior amoroso. De niños, estábamos ansiosos y temerosos de hacer algo mal. Algunas veces los adultos nos amenazaron con que Dios nos iba a castigar, y se utilizó el miedo para controlar nuestra conducta infantil. Nuestro miedo a decepcionar a Dios aumentó nuestros sentimientos de culpa y pena. Y en consecuencia como adultos, seguimos temiendo a las personas de autoridad y nos sentimos con pena y culpables cuando cometemos pequeñas fallas.
O quizás estamos guardando enojos de nuestra niñez porque sentimos que Dios nos decepcionó. Debido a la severidad de nuestras experiencias, algunos de nosotros rechazamos a Dios porque confiar en Él no alivió nuestro dolor. A pesar de que creíamos en Dios, en los momentos de miedo dudamos de Él. Lo cierto es que hoy aun los que están tratando de manejar sus problemas mediante el contacto con su Poder superior, experimentan momentos periódicos de duda y miedo. En el Segundo Paso, mi objetivo es creer que un poder mayor a nosotros puede guiarnos en nuestra vida para sanarnos y alcanzar la paz.
Muchos de nosotros creemos que todo lo que tenemos es nuestra voluntad y las habilidades personales para manejar nuestra vida. Vemos a Dios como una muleta para niños, o como una necesidad para individuos débiles, sin fuerza de voluntad, incapaces de manejar sus vidas. Conforme empecemos a descubrir la verdadera naturaleza de Dios, se nos quitará un gran peso de encima. Empezaremos a ver la vida desde con una perspectiva distinta.
Al Segundo Paso se le conoce como el “Paso de la Esperanza”. Descubrir que hay una ayuda disponible para nosotros nos da una nueva esperanza. Sólo debemos anhelar para recibir lo que nuestro Poder superior nos ofrece. En el Segundo Paso echamos la primera piedra para el crecimiento de nuestra vida espiritual, la que nos ayudará a transformarnos en la persona que hemos querido ser. Todo lo que tenemos que hacer es estar dispuestos a creer que un poder mayor que nosotros está esperándonos para ayudarnos.
REFLEXION PERSONAL
Creer en un poder mayor a nosotros requiere de fe. En el pasado nuestra fe estaba puesta en nuestra habilidad para manejar la vida, pero esa fe resultó ser inservible. Nunca hizo por nosotros lo que pensamos que iba a hacer. Ahora necesitamos colocar nuestra fe en un Poder mayor a nosotros. Al principio, puede parecer poco realista poner nuestra fe en un poder que no podemos ver o tocar, pero el Segundo Paso nos brinda el cimiento para el desarrollo espiritual que nos ayudará a lograr un mayor sentido de plenitud personal.
Tu Historia: ¿Cuál es tu concepción de un Poder superior? Describe los atributos de ese poder.
Describe los miedos que bloquean tu aceptación de un Poder superior.
Como principiantes en el programa, a menudo encontramos obstáculos en relación con este Paso. Uno de los obstáculos es la dificultad que tenemos en creer que existe un poder mayor a nosotros. Aunque podemos estar conscientes de muchos ejemplos en los que “la fe tan pequeña como una semilla de mostaza” ha obrado maravillas en la vida de otros, podemos dudar que esto aplique en nosotros. Podríamos estar negándonos a la idea de la presencia de un Poder superior. Podremos encontrar que es imposible imaginarnos que, a través de “creer”, la intensidad de nuestras obsesiones y compulsiones pueda disminuir. Con el tiempo, nuestra fe empieza a crecer pues reconocemos que aún las personas más devotas y espiritualmente más desarrolladas sufren de momentos de duda.
Tu Historia: ¿Qué entiendes por “fe tan pequeña como una semilla de mostaza?
¿Qué te impide creer que un poder mayor a ti puede restaurarte la sanidad?
Antes de entrar al programa ANA de Doce Pasos, muchos de nosotros nos resistimos con fuerza a conceptos y creencias espirituales. Ni entendíamos la espiritualidad, ni sentíamos que era útil para nosotros. Nuestro anhelo por tener padres protectores y cariñosos, que no tuvimos, limitó nuestra habilidad para comprender el concepto de un Poder superior amoroso y confiable. Quizá sentimos que nuestras oraciones no fueron contestadas. Nuestra fe pudo haber sido quebrantada por nuestra creencia de que, si Dios existe, no es un Dios amoroso. A menudo, nuestra baja autoestima creó el sentimiento de que no éramos merecedores de la atención y el cuidado de un Poder superior, o de que siquiera pudiera existir.
Jose MIguel
11-02-2006, 03:56 PM
[ A menudo, nuestra baja autoestima creó el sentimiento de que no éramos merecedores de la atención y el cuidado de un Poder superior, o de que siquiera pudiera existir.
TU Historia: Haz una lista de las experiencias que te provocaron dudas sobre la idea de un poder mayor que tú mismo.
¿Qué recuerdas del ambiente espiritual de tu hogar? ¿Cómo es que estos recuerdos afectan hoy tus sentimientos?
Las experiencias traumáticas de nuestra infancia provocaron que nos hiciéramos retadores, indiferentes, resentidos, falsos o centrados en nosotros mismos. Nuestra vida adulta necesita ser restaurada a un estado más equilibrado. Encontraremos el equilibrio si estamos dispuestos a creer que un poder mayor a nosotros puede restaurarnos la sanidad. Cuando hemos tratado de hacerlo solos, a menudo nos hemos engañado y hemos creído que los eventos externos son la causa de nuestros problemas. Con la ayuda de un Poder superior, estas conductas engañosas pueden ser sanadas desde el interior y hacia el exterior.
Tu Historia: ¿En qué formas ves que tu Poder superior ha trabajado para restaurarte la sanidad?
Una de las maneras con la cual Dios nos ayuda a ver claramente nuestra condición es poniéndonos en contacto con otros que comparten experiencias similares a la nuestra. Se hace evidente, al compartir nuestras historias en las juntas y a través de la fraternidad, que cada uno de nosotros puede mantener la “sobriedad emocional” únicamente un día a la vez. Asimismo, nuestro Poder superior nos ayuda a percatarnos de que las acciones que nos destruyen a nosotros o a otros no son aceptables. Conforme nos hacemos más dependientes del Poder de Dios, la calidad de nuestra vida mejorará.
Tu Historia: ¿Qué puedes hacer para mantener tu “sobriedad espiritual?”
¿Qué esperanza tienes de que tu relación con tu Poder superior mejore tu habilidad en tu diario vivir?
Cuando iniciamos este programa, pudimos haber estado esperando resultados instantáneos. De nuestra niñez, recordamos sentir coraje o confusión cuando las cosas no sucedían “al instante”. En este programa, los cambios repentinos son la excepción, no la regla. Se requiere de paciencia y perseverancia para lograr la recuperación que estamos buscando. Cada uno de nosotros es único, y para cada persona la recuperación comienza en distintas etapas de los pasos. Algunos podremos sentir un alivio instantáneo, mientras que otros lo llegarán a sentir fuertemente hasta haber avanzado más en el programa. No hay una regla o guía. El progreso sucede en el momento apropiado.
Tu Historia: ¿Cuál es tu reacción ante el hecho de que la recuperación requiere de paciencia y comprensión, y que no sucede instantáneamente?
¿En qué áreas de tu vida has experimentado la ayuda de un Poder superior para sustituir tu impotencia?
Durante las fases iniciales de la aceptación de la presencia de un Poder superior, a veces nos ayuda estar conscientes y alertas de los sucesos especiales a nuestro alrededor. Podemos ver coincidencias, como pequeños milagros en nuestra vida, regalos o simples intervenciones de nuestro Poder superior. Tomándonos el tiempo para agradecerle por las cosas sencillas como el “no ser infraccionado por habernos pasado un alto”, o “haber recibido una llamada inesperada de alguien en quien estuvimos pensando”, aprendemos a aceptar a un Poder superior. Nuestra disposición a ser agradecidos con el Poder superior nos ayuda mientras “llegamos a creer”.
Tu Historia: Explica al Poder superior como tú lo entiendas. ¿Cómo te relacionas con ese Poder superior?
Cita ejemplos de eventos o experiencias en tu vida que demuestran tu conciencia de un Poder superior.
Cuando estamos listos y aceptamos nuestra impotencia e inmanejabilidad (Primer Paso) y cuando confiamos que un Poder superior puede restaurarnos la sanidad (Segundo Paso), estamos listos para decidirnos a poner nuestra vida al cuidado de Dios (Tercer Paso). No hay ninguna necesidad de apresurar el proceso de trabajo de los Pasos. La fe que desarrollamos en el Segundo Paso es nuestra piedra angular de crecimiento más importante en nuestra recuperación. Nuestro éxito en el programa depende de nuestra relación con nuestro Poder superior y de nuestra creencia en que puede ayudarnos.
Haz una lista de las áreas en tu vida donde todavía luchas con las ideas presentadas en el Primero y Segundo Pasos.
Tu Historia: ¿Qué crees que necesitas para remediar este problema? (Ej. Quizá necesitas compartir tu dificultad con algún amigo o pedir una oración de apoyo o una sugerencia.)
Llegar a creer en un Poder superior y admitir que nos hemos comportado de una manera destructiva, requiere de una gran humildad. Nuestra falta previa de humildad contribuyó en mucho a nuestros fracasos en el pasado. Conforme trabajamos para lograr un estilo de vida más equilibrado, vemos la importancia de la humildad en todos nuestros asuntos. Nuestro crecimiento mejora considerablemente por nuestra disposición a ser humildes y a aceptar nuestra humanidad. Conforme asistimos a juntas y trabajamos los pasos, descubrimos la paz y la serenidad que es posible sólo a través de la derrota de nuestra propia voluntad para poder así, humildemente, mejorar la calidad de nuestra vida.
Tu Historia: Haz una lista de situaciones que ilustren tu habilidad para ser humilde.
Haz una lista de situaciones que ilustren tu falta de humildad.
PREPARÁNDOTE PARA LA FRATERNIDAD
¿Cuáles serían las tres preguntas de este Paso que te gustaría compartir con otros?
Describe tu relación con Dios en tu niñez
Actualmente, ¿cuáles eventos de tu vida interfieren en tu relación con Dios?
IDEAS CLAVES:
Poder superior: Debido a que el Primer Paso nos ha ayudado a comprender nuestra impotencia, necesitamos un poder más allá de nosotros para ayudarnos y sanarnos. Nuestro Poder superior no tiene que ser identificado o nombrado con precisión. Nuestro Poder superior puede ser distinto al Dios que se nos enseñó en nuestro entrenamiento religioso del pasado. Nuestro Poder superior, quien nos nutrirá y nos llevará a través de nuestra recuperación, será revelado en poder, presencia y ayuda, de acuerdo a nuestras propias necesidades individuales. Todo lo que hoy necesitamos saber de nuestro Poder superior es lo que nos dice la Segunda Tradición de AA: “existe sólo una autoridad final – un Dios
Jose MIguel
11-04-2006, 05:22 AM
[QUOTE=Jose MIguel;41018]. Todo lo que hoy necesitamos saber de nuestro Poder superior es lo que nos dice la Segunda Tradición de AA: “existe sólo una autoridad final" – un Dios.
TERCER PASO DE ANA
Decidimos poner nuestra voluntad y nuestra vida
al cuidado de Dios – como nosotros lo concebimos
Comprendiendo el Tercer Paso:
Imagina la locura si nosotros mismos nos hiciéramos una cirugía. Al primer indicio de dolor por el bisturí, nos detendríamos. Nunca nos podríamos curar. Así de absurdo es creer que solos podemos manejar nuestra propia recuperación. Debemos entregar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de nuestro Poder superior; Él es quien conoce la extensión de nuestra enfermedad. Nuestro Poder superior, y sólo Él, sabe lo que necesitamos para sanar, y tiene en mente los mejores propósitos para nosotros.
En el Tercer Paso decidimos darle el bisturí de nuestro programa a Dios, como nosotros lo concebimos. Decidimos entregarle el control de nuestra voluntad y de nuestra vida. Hemos admitido nuestra impotencia e inhabilidad para manejar nuestra vida. También hemos llegado a creer que Dios puede sanarnos, y ahora, decidimos entregar nuestra voluntad y nuestra vida a Su cuidado.
Trabajando el Tercer Paso:
Trabajamos el Tercer Paso a través de un proceso de decisión, similar a otras grandes decisiones que hemos tomado en nuestra vida. Por ejemplo, cuando decidimos hacer algo, consideramos ciertos factores externos e internos, y cuando los factores han sido evaluados, tomamos la decisión. De una manera similar trabajamos el Tercer Paso. Consideramos qué tan bien estamos manejando nuestra vida en el presente. Consideramos nuestras necesidades, nuestras habilidades y nuestro futuro. Nos tomamos tiempo para contemplar los cambios. Y finalmente, tomamos la decisión de que nuestro Poder superior es el único capaz de manejar nuestra vida, que Su plan para nosotros es el mejor.
Preparándonos para el Tercer Paso:
Nos preparamos para el Tercer Paso después de haber practicando los dos primeros Pasos. Si dudamos que somos impotentes en nuestra vida y que es inmanejable, no estamos listos para el Tercer Paso. Este paso será difícil si no hemos llegado a creer que un poder mayor que nosotros puede restaurarnos la sanidad y es capaz de cuidarnos. Nos preparamos para el Tercer Paso aceptando completamente nuestra impotencia y nuestra inhabilidad para manejar nuestra vida. Nos preparamos permitiendo que Dios plante las semillas de la fe en nuestro corazón. Cuando todo esto está en su lugar, el Tercer Paso llega fácilmente.
ORACIÓN PARA EL TERCER PASO:
Mi Primera oración
Me rindo y te entrego toda mi vida.
Oh Dios, como yo te conciba.
He hecho de ella una complicación tratando de manejarla.
Tu tómala, toda ella, y manéjala por mí
De acuerdo a Tu voluntad y a Tu plan.
El Tercer Paso es el tema central de todos los Pasos. Es el punto en el cual tomamos la decisión de entregar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios como nosotros lo concebimos. Es la piedra angular para construir una vida firme y en paz. En los dos primeros Pasos establecemos las bases para poderle entregar nuestra vida a Dios. El compromiso del Tercer Paso debe ser repetido una y otra vez, ya que apenas nos estamos empezando a entregar a nuestro Poder superior. El trabajo continuo de los tres primeros Pasos nos ayuda con firmeza a construir un fundamento sólido para trabajar en el resto del programa.
Muchos de nosotros llegamos a este programa con poderosas percepciones negativas del mundo en que vivimos. Estas percepciones pueden estar basadas en experiencias dolorosas de nuestra infancia, un entrenamiento académico mal guiado o sencillamente por la suma acumulada de las malas enseñanzas de nuestra vida. Quizá hemos percibido a Dios como indiferente y juzgador. Si cuando éramos niños sufrimos de violencia, podremos encontrar que es difícil confiar. Cualquiera que sea el origen, nuestra recuperación se detiene si nuestras creencias nos hacen difícil liberarnos del miedo para rendir nuestra vida a Dios. En el Tercer Paso, decidimos dar un salto de fe y poner nuestra voluntad y nuestra vida a Su cuidado y protección.
Hasta ahora, nuestra percepción de la realidad nos ha provocado muchas conductas obsesivo-compulsivas. A veces es muy difícil admitir nuestra responsabilidad por estas conductas, ya que esto implica que no hemos sido “buenas personas”. La negación es nuestro único recurso y actúa como un escudo en contra de la aceptación de quien realmente somos. La negación es como una ventana con las cortinas cerradas, bloqueando la luz del sol. En el Tercer Paso, abrimos las cortinas y permitimos que la luz de nuestro Poder superior entre a nuestro interior. Él nos da una fuente de luz con la que podemos examinar nuestra conducta y comprender la realidad.
El Tercer Paso es un paso afirmativo; ya es tiempo de tomar una decisión. En los dos primeros Pasos, nos hicimos conscientes de nuestra condición y aceptamos la idea de un poder mayor a nosotros. Aunque empezamos a conocer y a confiar en nuestro Poder superior, podemos encontrar que es difícil rendirle el control total de nuestra vida. Sin embargo, si la alternativa es enfrentarnos a la pérdida de personas o cosas vitales, tales como la familia, el trabajo, la salud o la sanidad, entonces la aceptación de Su guía será más fácil. En nuestra vida puede haber muchas relaciones que están siendo arruinadas por nuestra conducta. En lugar de desanimarnos por estos descubrimientos, los podemos usar para acelerar nuestra rendición ante un poder mayor que nosotros.
Conforme empezamos a permitir que la voluntad de Dios actúe en nuestra vida, nuestras tendencias destructivas irán disminuyendo y serán poco a poco menos destructivas. A menudo, la confusión y el dolor que nos causamos a nosotros y a los demás evita que trabajemos y practiquemos exitosamente los Pasos. Tomar la decisión para iniciar este viaje es un acto de gran importancia y no debe de ser hecho en un momento de crisis emocional. Los elementos claves para el Tercer Paso son tomar la decisión con una mente clara y racional, comprometernos con esta decisión, y finalmente, confiar los resultados a nuestro Poder superior.
Conforme le rindamos nuestra vida y ya no carguemos con los pesos del pasado, nos empezaremos a sentir mejor con nosotros mismos. Mientras más aprendamos a confiar en nuestro Poder superior, más confianza tendremos en nosotros y en los demás. Nuestra decisión de elegir el camino de Dios nos restaura a la plenitud de la vida. Conforme nos liberamos de nuestra obstinación, nos liberamos de muchas de nuestras conductas negativas, y somos capaces de manejar con mayor efectividad nuestras rutinas diarias. Nuestra impaciencia e irritabilidad desaparecen cuando empezamos a conocer el amor de nuestro Poder superior y anhelamos compartirlo con otros. Nuestra vida se llena de paz y serenidad y nos convertimos en las personas que nos propusimos ser.
REFLEXION PERSONAL
En el Tercer Paso, reconocemos la necesidad de ser guiados y tomamos la decisión de rendir el cuidado de nuestra vida a Dios. Nuestro Poder superior se convierte en nuestro nuevo administrador y aceptamos la vida en Sus términos. Descubrimos un camino de vida que está libre de la inestabilidad emocional de nuestro pasado, lo que nos permite disfrutar experiencias nuevas y maravillosas. El Tercer Paso nos da la oportunidad de alejarnos de las conductas que nos predisponen y anuncian la adicción, el desaliento, la enfermedad y el miedo.
Tu Historia: ¿Qué eventos de tu vida hacen que te des cuenta de que debes entregar tu voluntad y tu vida al cuidado de un Poder superior?
¿Qué actitudes bloquean tu camino e interfieren en tu confianza en el Poder superior? (Ej. Creer que Dios está ausente, no le importas, o es cruel.).
Muchos de nosotros iniciamos el proceso del Tercer Paso decidiendo entregar sólo unas partes de nuestra vida. Estamos dispuestos a rendir los problemas más difíciles sólo cuando vemos que están haciendo inmanejable nuestra vida. Nos aferramos a otras áreas porque pensamos que las podemos manejar o que son necesarias para nuestra supervivencia. Eventualmente nos damos cuenta de que no podemos regatear con Dios. Debemos estar preparados para rendir toda nuestra voluntad y cada una de las partes de nuestra vida a Su cuidado si queremos recuperarnos. Cuando verdaderamente somos capaces de aceptar este hecho, es cuando empieza nuestro viaje a la plenitud.
Tu Historia: ¿Qué partes de tu vida no estás dispuesto a entregar al cuidado de tu Poder superior?
Entregar el control de tu vida a Dios ayuda a reducir la tensión. ¿Por qué piensas que esto es cierto?
Jose MIguel
11-04-2006, 05:29 AM
[Tu Historia: ¿Qué partes de tu vida no estás dispuesto a entregar al cuidado de tu Poder superior?
Entregar el control de tu vida a Dios ayuda a reducir la tensión. ¿Por qué piensas que esto es cierto?
El Tercer Paso nos hace sentir que estamos perdiendo nuestra identidad, que podemos perderlo todo. Ignorar lo que pueda suceder nos provoca miedo. La mayoría de nosotros hemos tratado desesperadamente de controlar nuestro entorno. Muchas de estas características de nuestro comportamiento fueron desarrolladas durante la niñez y se presentaron como resultado directo de las circunstancias en las que fuimos criados. En lo profundo de nosotros puede haber miedos de infancia, un niño interno temeroso de alguien enojado, criticón o violento. Cuando éramos niños, tratamos de componer o cuidar a las personas a nuestro alrededor para que no nos abandonaran y sólo nos dejaron con promesas rotas y sueños destruidos.
Tu Historia: ¿Cómo es que los recuerdos de tu infancia siguen amedrentándote o afectándote de algún otro modo?
Describe tu relación con Dios cuando eras niño.
A menudo las condiciones en que fuimos criados, impidieron que tuviéramos confianza en Dios. Nuestras oraciones quizá no fueron atendidas, y no podíamos entender por qué Dios era tan cruel con nosotros. El Tercer Paso es nuestra oportunidad para volver a empezar. Conforme trabajamos los Pasos, nos pondremos en contacto con recuerdos dolorosos de nuestra infancia. También empezaremos a experimentar el amor curativo de nuestro Poder superior y la reparación de los daños que nos han hecho. Entonces podremos ver hacia delante con espontaneidad, como cuando éramos niños y sentir una mayor capacidad para dar y recibir amor y cuidado.
El Tercer Paso puede ser la oportunidad para reparar heridas de infancia. ¿Qué área de tu niñez requiere la mayor cantidad de reparación? (Ej. Confianza, relaciones, miedos, emociones, fe, etc.) Explícalo.
Tu Historia: ¿Qué te pesa más en el corazón de tu niñez?
Aprender a confiar en un Poder superior y aceptar su apoyo mejorará continuamente la calidad de nuestra vida. Ya no sentiremos más la necesidad de soportar nuestra carga solos. Mucho del dolor de nuestro pasado es el resultado de habernos sentido completamente solos. Nuestra necesidad de controlar a las personas y a los eventos nos mantuvieron aislados; pero conforme confiemos y nos rindamos, empezaremos a relacionarnos mejor con los demás. Con la presencia de Dios, nuestro amor propio mejorará y empezaremos a reconocer que somos seres humanos valiosos. Nuestra capacidad de recibir y dar amor aumentará y vamos a llegar a dar un gran valor a la convivencia y al compartimiento.
Tu Historia: ¿Cómo sabrás si tu amor propio empieza a mejorar?
¿Cuándo el confiar en otros te falló?
Los Doce Pasos son un programa espiritual – una herramienta para la sanación. El Tercer Paso es una oportunidad para dejar que un Poder mayor a nosotros se haga cargo de nuestra vida. Esto nos libera de la presión de sentirnos responsables de todo y por todos o de estar esperando que alguien más asuma nuestras responsabilidades. Conforme nos rendimos a nuestro Poder superior, desarrollamos un sentido de paz y serenidad en nuestra vida.
Tu Historia: ¿Qué piensas de los Doce Pasos como un programa espiritual de recuperación?
No es importante entender cómo nuestro Poder superior trabaja para que nos “podamos liberar”. Sólo necesitamos creer en el proceso. Si tenemos problemas trabajando el Tercer Paso es porque probablemente tenemos dificultades con el aspecto de “creer” que menciona el Segundo Paso. En este caso, necesitamos regresar al Segundo Paso antes de seguir avanzando.
Tu Historia: ¿Qué entiendes por: “No es necesario entender a tu Poder superior? Sólo es necesario aceptar que el poder está ahí y que puede restaurarnos a la plenitud”.
¿Qué dificultades tienes con el Tercer Paso?
Cuando obtenemos resultados significativos al trabajar el Tercer Paso, se presenta un cambio en nosotros. Nos encontramos más calmados y sentimos que han quitado un peso de nuestra espalda. Esto puede suceder rápida o gradualmente si conscientemente aceptamos la guía que recibimos por nuestra amistad con el Poder superior. Si sentimos euforia, sabemos que no durará por siempre, por momentos, quizá regresemos a nuestros viejos patrones de conducta. En este punto, sólo necesitamos reconocer esto: no hay santos en el programa – todos tenemos recaídas. Sin embargo, conforme trabajamos los pasos día con día, estaremos más dispuestos y capaces de entregar consistentemente nuestra vida al cuidado de nuestro Poder superior.
Tu Historia: Enlista instancias particulares donde fracasaste al “dejarlo ir” y confiar en el resultado.
Hay una paradoja en la manera en que este programa funciona. Mientras menos tratamos de manejar nuestra vida, más efectivos somos. Cuando dejamos de manejar nuestra vida y confiamos en el plan de nuestro Poder superior para con nosotros, estamos más calmados y tenemos una mayor aceptación de las cosas a nuestro alrededor. Nuestros amigos quizá hasta nos feliciten por lo bien que estamos manejando nuestra vida. Cuando dejamos de tratar solos y no nos limitamos a un curso de acción rígido, las personas nos percibirán tranquilos porque estamos siendo sencillamente nosotros.
Tu Historia: ¿Qué cambios has detectado en tu conducta que pueden ser atribuidos a estar en un programa de recuperación?
¿Qué cambios en tu conducta han percibido tus amigos o familiares de confianza debido a que estás trabajando los Pasos?
Muchos de nosotros empezamos este camino esforzándonos en detener ciclos repetitivos y dolorosos de nuestras conductas disfuncionales. A menudo estamos en busca de respuestas a las interrogantes complejas de la vida. Algunos de nosotros hemos experimentado estilos de vida y creencias que pretendían ofrecer soluciones. Quizá estuvimos buscando una relación con un Poder superior que trascendía los asuntos de este mundo. Esta experiencia que habíamos buscado para nutrirnos de vida se encuentra en la práctica de los Doce Pasos.
Tu Historia: ¿Qué estilos de vida has experimentado en tu búsqueda por una mejor forma de vida?
Revisa las respuestas que diste a las preguntas del Tercer Paso e indica las formas en que:
“Tomaste La Decisión...” Enlista las maneras en que no estuviste dispuesto a hacerlo.
“Entregar Nuestra Voluntad y Nuestra Vida...” Explica por qué entregar tu vida al cuidado de un Poder superior no necesariamente quiere decir darte por vencido en tu vida.
“Al Cuidado de Dios...” ¿Cómo te cuida tu Poder superior?
“Cómo Concebimos a Dios...” ¿Cómo concibes a Dios en la actualidad?
PREPARÁNDOTE PARA LA FRATERNIDAD
Menciona tres de estas preguntas sobre las que te gustaría compartir con otros.
Describe tu experiencia del Ejercicio del Poder superior (siguiente parte)
¿Qué puede hacer otra persona para animarte en tu trabajo del Tercer Paso y en tu recuperación?
Jose MIguel
11-04-2006, 05:33 AM
Describe tu experiencia del Ejercicio del Poder superior (siguiente parte)
¿Qué puede hacer otra persona para animarte en tu trabajo del Tercer Paso y en tu recuperación?
IDEAS CLAVES:
Poner / entregar (mi vida): Esta frase sobre rendirse es una idea clave para el Tercer Paso. Imagina que entregas las llaves de tu coche a alguien más. Piensa que entregas un trabajo o responsabilidad a una persona más capaz. Las personas que ya han estado en el programa durante algún tiempo hablan de entregar problemas y molestias del diario vivir a su Poder superior. Los que trabajamos el Tercer Paso por primera vez, estamos entregando nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios. No importa qué te imagines. Deja que la esencia siempre sea la misma: ríndele tu voluntad y tu vida; entrégasela. Dale a Dios el control.
Propia Voluntad: La propia voluntad es la determinación dentro de nosotros de controlar nuestra vida. La voluntad por si misma no está mal; Dios nos ha dado el poder del libre albedrío. El problema de elegir surge cuando nuestra voluntad está en conflicto con la de Dios. Nuestras elecciones nos han traído dolor, problemas, adicciones, compulsiones y conductas de derrota. La voluntad de Dios en nuestra vida nos trae esperanza, sanación y paz. Sus planes son buenos. Nuestra voluntad estará mejor practicada si elegimos rendírsela a Dios.
EJERCICIO DEL PODER SUPERIOR
El objetivo de este ejercicio es escribir como un medio para que profundices en tu concepción y relación personal con tu Poder superior. Este proceso funciona mejor cuando puedes pensar y escribir durante un período ininterrumpido de tiempo. Busca un lugar tranquilo, con las menores distracciones posibles.
No esperes cambios drásticos en tu vida como resultado de hacer este ejercicio por primera vez. Simplemente te vas a dar la oportunidad de renovar tu relación con tu Poder superior. Tu confianza en el Poder superior crecerá conforme reafirmes, tranquila y repetidamente, la existencia de Su poder.
Existen seis etapas para completar este proceso. Su efecto es acumulativo, por lo que te sugerimos que sigas la secuencia que se da a continuación para obtener los mejores resultados.
Etapas de la Vida
Utiliza la hoja de trabajo del Poder superior para dividir tu vida en etapas de 10 años cada una. En cada etapa, haz una lista los héroes que admiraste, personas que pensaste que eran sabias o exitosas y que quisiste imitar. Pueden ser personas que conociste, ya sea que vivan o hayan fallecido. Pueden ser personas que nunca conociste – figuras míticas, históricas o religiosas, personajes de libros, de la televisión o de las películas (Ej. Tus padres, abuelos, otros parientes; santos, sacerdotes, profetas; autores, compositores, poetas; entrenadores. figuras políticas, etc.)
Brevemente describe la cualidad que hace única a cada persona y fíjate en lo que esperabas recibir o lo que efectivamente recibiste de cada una de ellas.
Regalos Especiales Recibidos Durante las Etapas en tu Vida
Transfiere la lista de las cosas especiales que recibiste de estos personajes a la Hoja de Trabajo del Poder superior.
Meditación
Después de haber terminado con lo anterior, siéntate en silencio y escucha un poco de música suave, si la tienes a la mano. Enfócate en la imagen de un kaleidoscopio. Cierra los ojos y permite que todas las entidades que has admirado se unifiquen en una sola. No trates de dar forma a la imagen que vaya surgiendo; deja que sola vaya evolucionando. Vendrá a ti sin necesidad de que la dirijas. Acepta que la imagen se está formando en tu mente en este momento. Relájate y permite que tu propio concepto de un Poder superior venga a ti. Los pensamientos creativos te dan una imagen de todas esas personas especiales reflejadas a la luz del amor de Dios. Permite que tu mente aprecie la presencia de Dios como una parte de la vida de todas las personas que pusiste en tu lista. Imagina la presencia de tu Poder superior contigo conforme te relajas y te sientes tranquilo, seguro, aceptado, comprendido, amado y apoyado. Tu propia relación personal con Dios está llegando a ser tal que puedes compartir todo acerca de ti mismo sin ninguna reserva.
Resultado de la Meditación
Lentamente abre tus ojos y regresa al presente. Cuando estés listo, sin ninguna interrupción, dibuja o describe por escrito la imagen de la evolución de tu Poder superior como resultado de esta experiencia. Enlista las cualidades que te son especialmente importantes de ese Poder.
Diálogo con Tu Poder superior
Existe un último paso que puede ser de utilidad para ponerte en contacto con tu Poder superior: la oración y la meditación. Algunas veces las meditaciones dirigidas pueden traerte luz. Otro método es simplemente relajarte por un momento. Concéntrate en la presencia amorosa de tu Poder superior, acompañándote y llenando tu mente. Espera los pensamientos que vayan presentándose y escríbelos sin prejuicios. Registra espontáneamente lo que sientas. Nada es irrelevante. Trata de capturar cada palabra e imagen que se te ocurran. Puede parecer tonto, sin sentido o penoso, pero escríbelo de cualquier modo. No analices lo que estás haciendo ni trates de encontrar por el momento un sentido a lo que escribes.
Cuando hagas este ejercicio con regularidad, como una herramienta adicional a la oración y a la meditación, te ayudarás a concentrarte para descubrir las formas en las que tu Poder superior te llena con Su respuesta, Su amor y Su guía.
Algunas sugerencias que pueden ayudarte en este proceso son:
Evita mirar a la página
Cierra tus ojos mientras escribes.
Ignora las reglas de puntuación.
Escribe con tu mano no dominante (si eres diestro usa la mano izquierda y viceversa) como un medio para mantener la espontaneidad.
Permite que se desarrolle un diálogo. Tú eres la pluma a través de la cual tu Poder superior se está comunicando contigo.
Limítate a escribir por aproximadamente 15 minutos como máximo.
Tu Diario Personal
Como parte del viaje de nuestra recuperación, es de mucha ayuda llevar un diario de nuestras experiencias significativas. A continuación se pone un ejemplo de cómo registrar estas experiencias durante nuestro viaje personal.
Apunte del Diario
Marzo 20 – Esta mañana vi a Juan. Han transcurrido ocho años desde que trabajamos juntos. Me pasé el desayuno recordando todos los malos momentos en esa vieja oficina. Compartí todos estos chismes y basura acumulada. Cuando dejé a Juan, me sentí mal. Fue como si hubiese viajado al pasado. Me dolía la cabeza, mi estómago estaba hecho nudos. Todo el camino a casa me preguntaba por qué no le había preguntado acerca de su familia. Por qué no averigüé si finalmente se recibió. Me pregunté por qué soy tan negativo y rencoroso. Finalmente, decidí ya no preguntarme estas cosas y empecé a preguntarle a Dios. No obtuve respuestas... pero sé que llegarán.
Hoja de Trabajo del Poder superior
A – ETAPAS DE LA VIDA
Ejemplo 1 - 10 11 – 20 21 – 30
Abuelo
Amor
Juegos
Caminatas
Consejos
31 - 40 41 - 50 51 - 60 61 – 70
B – REGALOS ESPECIALES RECIBIDOS DURANTE
LAS ETAPAS DE LA VIDA
Amor _________________________________ ___________________________________
Consejos _________________________________ ___________________________________
Alegría _________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
Jose MIguel
11-05-2006, 04:05 PM
B – REGALOS ESPECIALES RECIBIDOS DURANTE
LAS ETAPAS DE LA VIDA
Amor _________________________________ ___________________________________
Consejos _________________________________ ___________________________________
Alegría _________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________
_________________________________ ___________________________________[/QUOTE]
CUARTO PASO DE ANA
Sin miedo, hicimos un minucioso inventario
moral de nosotros mismos
Comprendiendo el Cuarto Paso:
Si estuviéramos ciegos y viviéramos solos, nos enfrentaríamos a un sinnúmero de necesidades especiales. Por ejemplo, nos sería muy difícil limpiar completamente nuestra casa. Para esto, tendríamos que pedirle a un amigo que viera lo que nosotros no podemos y que está sucio. Nuestro amigo nos indicaría estos lugares y después, esperamos, nos ayudaría a limpiarlos.
En el Cuarto Paso nos percatamos que tenemos áreas de nuestra vida que requieren de nuestra atención. También nos damos cuenta de que no podemos ver todas estas áreas. La negación nos ha mantenido ciegos a la suciedad en nuestras esquinas. La desvalorización de nuestro amor propio nos ha impedido ver la belleza, el valor y el mérito de nuestra vida. En este paso, nuestro Poder superior viene a nosotros como un amigo cariñoso. Dios nos abre los ojos para ver las debilidades en nuestra vida y la necesidad de cambiarlas, y también nos ayuda a construir nuestra vida sobre nuestras fortalezas.
Trabajando el Cuarto Paso:
Así como todo negocio requiere de un inventario de sus bienes, en el Cuarto Paso hacemos un inventario de nuestra vida. Con libreta en mano, caminamos por los pasillos de nuestra vida y tomamos nota de las áreas débiles y fuertes. Cuando llegamos a las relaciones, hacemos inventario de los resentimientos y envidias, pero también examinamos nuestras relaciones efectivas y saludables. Cuando llegamos a la comunicación, tomamos nota de las mentiras, pero también listamos las formas positivas en las que hemos compartido con otros. En este proceso podemos pedirle ayuda a nuestro Poder superior, quien conoce los contenidos de nuestra vida mucho mejor que nosotros.
Preparándonos para el Cuarto Paso:
Nos preparamos para el Cuarto Paso reconociendo que la negación ha estado operando en nuestra vida. Nos preparamos pidiéndole a nuestro Poder superior que nos dé valor para enfrentarnos a aquellas áreas que hemos ocultado por la negación. Y nos preparamos para el Cuarto Paso planeando beneficiarnos durante y después del proceso del inventario. Este beneficio puede ser de muchas formas, pero la meta es la misma: apoyarnos para asegurarnos un inventario completo y un progreso continuo. La necesidad de beneficiarnos no debe ser menospreciada; el proceso de los Doce Pasos no es fácil y el Cuarto Paso es rigurosamente exigente.
ORACIÓN PARA EL CUARTO PASO:
ENCIENDE UNA VELA
Oh Dios como yo te concibo
Enciende una vela en mi corazón
Para que pueda ver lo que hay ahí
Y remueve los escombros de mi pasado
E
n el Cuarto Paso se inicia nuestro viaje de crecimiento. Al examinar nuestra conducta aprendemos a conocernos a nosotros mismos. Este conocimiento se inicia con el Cuarto Paso y continúa hasta el Séptimo. Durante los siguientes cuatro pasos, prepararemos nuestro inventario personal, platicaremos de él con otra persona, e invitaremos a Dios para que remueva nuestras limitaciones y deficiencias. Para preparar nuestro inventario moral es necesario ser totalmente honestos, pues de ello depende construir una base sólida para nuestra recuperación. Solamente la honestidad total permite eliminar los obstáculos que han impedido conocernos y aceptar los sentimientos más profundos de nuestra vida.
El Cuarto Paso nos ayuda a ponernos en contacto con nuestra “sombra”, esa parte de nosotros que hemos ocultado y negado durante mucho tiempo – nuestra naturaleza reprimida. En el proceso de hacer nuestro inventario, desarrollaremos y ampliaremos la comprensión de nuestra conducta. Veremos que nuestra “sombra” es una parte integral de nuestra naturaleza y que debemos aceptarla. Esta parte de nuestra naturaleza ha guardado y ocultado nuestros resentimientos, miedos y otros sentimientos reprimidos. Conforme empecemos a vernos como realmente somos, aprenderemos a aceptar nuestro carácter y personalidad – lo bueno y lo malo. Esta aceptación nos liberará y nos permitirá descubrir conductas de supervivencia que empezaron en nuestra niñez. En el contexto de los años turbulentos en nuestra infancia, estas conductas de supervivencia nos salvaron la vida. Sin embargo, el haberlas conservado en nuestra vida adulta nos hizo disfuncionales.
La negación es una habilidad clave para la supervivencia, y la aprendimos durante nuestra niñez temprana. La negación bloqueó nuestro desarrollo emocional y nos mantuvo en un mundo imaginario de fantasía. Por ello, a menudo fantaseamos que nuestra situación era verdaderamente mejor que la realidad. La negación nos protegió de nuestros sentimientos dolorosos y nos ayudó a reprimir la tensión en nuestro ambiente familiar. La pena y la culpabilidad provocaron que ocultáramos nuestros verdaderos sentimientos, en lugar de ser honestos y enfrentarnos al miedo de ser ridiculizados por otros. Esta represión impidió nuestro desarrollo como adultos maduros emocionalmente sanos. Conforme desarrollemos en este Paso el conocimiento de nosotros mismos, empezaremos a reconocer el papel que la negación ha jugado en nuestra vida. Esta realidad es la base para aceptar la verdad de nuestra historia personal.
El resentimiento y el miedo son dos asuntos que necesitan ser tratados antes de que empecemos el proceso de preparación de nuestro inventario. Nuestro resentimiento hacia las personas, lugares y las cosas que nos han dañado, nos ha mantenido preocupados y ha limitado nuestra habilidad para vivir en el presente. El resentimiento es el resultado de esconder los daños amargos que han manchado nuestra vida; evoca ira, frustración y depresión. Cuando nuestros resentimientos no se han resuelto, nos arriesgamos a tener enfermedades físicas y mentales.
El miedo impide que seamos racionales. Cuando tenemos miedo, es difícil ver las cosas en su perspectiva real. El miedo es la raíz de otros sentimientos dolorosos y represivos. Impide que nos expresemos con honestidad, y nos impide responder correctamente en situaciones amenazadoras. Así es que para cambiar nuestra conducta debemos, en primer lugar, enfrentar y aceptar nuestros temores. Al reconocer nuestro miedo es probable que suframos de una pérdida temporal de amor propio; afortunadamente, lo recuperaremos al tener la buena voluntad de depender más de nuestro Poder superior.
Preparar nuestro inventario requiere que veamos a nuestro Poder superior como un guía; renovamos nuestra relación con Él en el Segundo y Tercer Pasos, y ahora le pedimos ayuda. Veremos con detalle nuestra historia personal y reconoceremos qué es lo que vemos en ella. Conforme se desarrolle el proceso, reconoceremos la necesidad de nuestro cambio. Esta tarea será más fácil si recordamos que Dios está con nosotros. Con la ayuda de Dios, podremos revisar valientemente nuestras fortalezas y debilidades.
El Cuarto Paso nos da la oportunidad para reconocer que ciertas conductas adquiridas en la niñez pueden ser incorrectas en nuestra vida como adultos, que son patrones de conducta que debemos descartar, como culpar a otros por nuestros infortunios, negar la responsabilidad de nuestras conductas hirientes y negar la verdad. Estas conductas fueron desarrolladas muy temprano en nuestra vida y se han convertido en defectos de carácter. La buena voluntad para ser honestos y descubrir quién somos realmente nos dará claridad mental, la cual es vital para nuestra firme recuperación.
Plasmar nuestros pensamientos en papel es valioso y necesario para terminar el Cuarto Paso. Al escribir enfocamos nuestros pensamientos errantes y nos concentrarnos en lo que realmente estamos pensando y sintiendo. A menudo provoca que los sentimientos reprimidos resurjan y nos da una comprensión más profunda de nosotros mismos y de nuestra conducta. Nuestro inventario moral, hecho sin miedo, nos manifiesta conocimientos de nuestras fortalezas y debilidades. En lugar de juzgarnos, debemos aceptar lo que encontremos, en el entendido de que este descubrimiento es sólo otro paso más hacia una vida saludable. Debemos ser honestos y exhaustivos para completar el Cuarto Paso con éxito.
REFLEXION PERSONAL
La negación surge del ambiente de nuestra niñez, el cual nunca pudimos controlar. Esta fue nuestra forma de lidiar con la confusión, inestabilidad, agresividad y violencia de los adultos a nuestro alrededor. Racionalizamos lo que estaba sucediendo e inventamos razones aceptables para sus conductas inaceptables. Al hacer esto, ignoramos el caos y negamos los problemas avasalladores. Conforme maduramos, nuestra negación continuó para protegernos de la necesidad de enfrentarnos a la realidad y nos ayudó a escondernos detrás de nuestras fantasías y delirios.
.
Jose MIguel
11-05-2006, 04:08 PM
[Conforme maduramos, nuestra negación continuó para protegernos de la necesidad de enfrentarnos a la realidad y nos ayudó a escondernos detrás de nuestras fantasías y delirios.
Tu Historia: ¿En qué formas tiendes a esconderte de la realidad?
Describe una acción o conducta que te recuerde la tendencia que tienes a ser falso.
La negación fue una de tantas formas con la que nos protegimos de niños. Tiene muchas caras distintas y puede ser fácilmente disfrazada. Aparece de distintas maneras y opera de diversas formas. Algunas formas reconocibles son:
Negación Simple: Pretender que algo no existe cuando realmente es todo lo contrario (Ej. negar síntomas físicos que pueden sugerir la presencia de problemas)
Minimizar: Reconocer un problema, pero negarse a ver su severidad (Ej. admitir un sobreuso de medicinas recetadas cuando en realidad ya existe una adicción)
Culpar: Reconocer un problema y culpar a otro por su causa (Ej. culpar a otros por tu tendencia a aislarte)
Disculparse: Ofrecer excusas, justificaciones y otro tipo de racionalizaciones de tu comportamiento o el de otros (Ej. llamar para justificar la enfermedad de algún compañero cuando en realidad está borracho o crudo)
Generalizar: Tratar los problemas a un nivel general, con lo que te evitas la conciencia personal y emotiva de la situación o de las condiciones (Ej. simpatizar con el desempleo de un amigo cuando sabes que la causa de fondo es la irresponsabilidad)
Encubrirse: Cambiar de plática para evitar temas amenazantes (Ej. hablar del clima cuando tu pareja está hablando de un sobregiro en la cuenta de cheques)
Atacar: Enojarse e irritarse cuando se hace referencia a una condición existente y con ello evitar el tema (Ej. discutir acerca de las condiciones de trabajo cuando tu jefe te está reclamando tu falta de puntualidad)
Tu Historia: Explica las formas en las que la negación te provoca dolor o pena.
¿En qué áreas de tu vida sospechas que la negación es más activa?
Levantar un inventario personal es similar a limpiar un ropero. Tomamos nota de lo que tenemos, examinamos qué es lo que queremos conservar y nos deshacemos de lo que ya no nos es útil. No tenemos que limpiar todo a la vez; poco a poco es como debe de hacerse. Si vamos tomando secciones pequeñas, la limpieza es más profunda y los resultados a largo plazo son mejores. De la misma forma en que la ropa puede despertar recuerdos del pasado, nuestro inventario puede provocar recuerdos tanto positivos como negativos. El pasado es historia y no hay necesidad de vivir en él. Esta reflexión en el pasado sólo es una herramienta para ayudarnos a comprender nuestros patrones de conducta del presente. Nuestra consideración más importante hoy es nuestro futuro.
Tu Historia: ¿Qué ansiedades tienes por los recuerdos de tu pasado?
¿Qué miedos sientes al pensar en hacer un inventario?
En el Cuarto Paso nos pondremos en contacto con muchas conductas y actitudes que han estado con nosotros desde nuestra niñez. La conciencia gradual de la forma en que fuimos criados nos ayudará a comprender que nuestras conductas de hoy son el resultado de la necesidad de sobrevivir en un ambiente sobre el que no tuvimos ningún control. Ya como adultos, podemos elegir un estilo de vida distinto para nosotros. Podemos aprender a comportarnos de manera saludable. Conforme veamos nuestras fortalezas y debilidades, nos haremos conscientes de las áreas de nuestra vida que necesitan ser fortalecidas. También veremos aquellas áreas en las que somos fuertes por nuestras buenas elecciones. Podemos usar el inventario para decidir qué áreas requieren de cambios, y cuáles están de la forma en que deseamos que estén.
Tu Historia: Haz una lista de tus conductas de adaptación cuando eras niño. ¿Cuál de estas conductas repites más a menudo?
Nuestra siguiente tarea es ver los resentimientos y reconocer qué dañinos han sido para nosotros. El resentimiento es el ofensor número uno y a menudo es la causa principal de nuestra enfermedad espiritual. Conforme listemos nuestros resentimientos, podremos ver cómo han afectado nuestro amor propio, nuestro bienestar y nuestras relaciones personales. Apegarse a los resentimientos provoca tensión, ansiedad y sentimientos incontrolables de ira. Si éstos no se resuelven, se desarrollarán serias consecuencias emocionales y físicas. Si permitimos que nuestros resentimientos nos dominen, sin querer les damos fuerza para influir en nuestra vida. Esto nos puede llevar a la depresión y eventualmente a nuestra destrucción.
Tu Historia: Haz una lista de tus mayores resentimientos. ¿Cómo están interfiriendo en tu vida?
Haz una lista de las situaciones donde te enojas por tus resentimientos.
El miedo es el segundo ofensor más destructivo. Esta es la emoción más fuerte que sentimos cuando empezamos a conocernos. Cuando sentimos miedo, nuestra necesidad de negar, ignorar y evadir la realidad, se incrementa. Nuestra perspectiva se exagera y se intensifican nuestras respuestas emocionales. El miedo puede provocarnos un dolor tremendo. Nos ataca físicamente y nos provoca sentimientos que van desde la aprensión hasta el pánico. Cuando sentimos miedo, podemos sentirnos nerviosos, desorientados o nauseabundos. Conforme hagamos el inventario de nuestros miedos, podremos descubrir que son la consecuencia directa de nuestra inhabilidad para tomar decisiones; o podemos creer que si pudiéramos tomar las decisiones correctas, las cosas serían distintas. Y algunas de las decisiones más perturbadoras se relacionan directamente con los límites que no supimos establecer. El miedo es nuestra primera respuesta cuando perdemos el control de nuestra vida. El miedo es lo opuesto a la fe. Cuando tenemos miedo, sentimos una pérdida de control y dudamos de la habilidad de Dios para ayudarnos.
Tu Historia: Haz una lista de tus mayores miedos. ¿Cómo están interfiriendo con tu vida?
¿Cómo es que el fortalecer tu relación con tu Poder superior te ayuda a sobreponerte a tus resentimientos y miedos?
Enfrentarnos a nuestros resentimientos y miedos requiere de un gran valor. Nuestra costumbre en el pasado fue la de reprimir nuestros sentimientos. Ahora comenzamos a ver áreas en nuestra vida que nunca habíamos explorado antes. Es importante percatarse de que Dios está con nosotros y nos ayudará en cada paso de nuestra jornada. Con la ayuda y comprensión de Dios, el dolor disminuirá.
Tu Historia: ¿En qué formas ves que estás incrementando tu fe en un Poder mayor que tú?
Como parte de la preparación de nuestro Cuarto Paso, veremos nuestras características de personalidad y examinaremos nuestras fortalezas y debilidades. Nuestras fortalezas son aquellas conductas que tienen efectos positivos en nosotros y en otros. Nuestras debilidades se revelan en las conductas destructivas hacia nosotros y hacia los demás. Antes de que podamos corregir las áreas problemáticas, necesitamos percatarnos de ellas y examinarlas. La comprensión se inicia cuando entendemos cómo nos convertimos en las personas que somos – cómo formamos las ideas, creencias y actitudes que gobiernan nuestro proceder. Esto no requiere de años de terapia, implica únicamente una honesta consideración de las fuerzas, influencias y necesidades que se desarrollaron con nuestras habilidades de supervivencia y moldearon nuestras características.
Tu Historia: ¿Cuál crees tú que sea tu mayor fortaleza? ¿Cómo te apoya?
¿Cuál crees tú que sea tu mayor debilidad? ¿Cómo te lastima?
Cuando preparamos nuestro inventario, nos encontramos con algunas dificultades. Si nos bloqueamos en algún punto, lo más probable es que esté en acción la negación. Necesitamos detenernos por un momento, reflexionar sobre lo que estamos tratando de lograr y analizar nuestros sentimientos. Asimismo, debemos pedirle ayuda a Dios. En momentos como éste, la presencia de Dios nos significa mucho y debemos estar dispuestos a buscarlo para que nos apoye.
Tu Historia: Identifica y explica cualquier resistencia que tengas para hacer tu inventario.
¿Qué dolores o fracasos de tu pasado te provocan depresión?
El inventario que estamos preparando es para nuestro beneficio, no para el beneficio de otros. Nos ayudará a hacer un gran descubrimiento para aceptarnos y nos guiará para avanzar por el camino de nuestra recuperación. Conforme avancemos en los Pasos Quinto, Sexto y Séptimo, el proceso continuará su crecimiento siempre que seamos honestos, platiquemos nuestros hallazgos a otros y finalmente, le pidamos a Dios que remueva nuestras limitaciones y deficiencias. Por ahora, nuestra meta es concentrarnos en hacer un inventario honesto y completo. Si se hace correcta y honestamente, nuestro trabajo de Cuarto Paso nos ayudará a liberarnos de las ataduras de nuestro pasado.
Deshacernos nosotros solos de nuestras conductas indeseables es imposible sin la ayuda de nuestro Poder superior. Con tus propias palabras, invita a Dios a que te ayude.
¿Qué puedes hacer para mantenerte concentrado en tu inventario de Cuarto Paso? (Ej. mantener una rutina diaria de trabajo, darte el tiempo y el lugar adecuados, trabajar en grupo, prepararte con pláticas acerca del Cuarto Paso, etc.)
PREPARÁNDOTE PARA LA FRATERNIDAD
Menciona tres de las preguntas de este Paso que te gustaría compartir con otros.
¿Qué tipo de apoyo necesitas recibir de tus compañeros de grupo para ayudarte a terminar tu Cuarto Paso?
El Cuarto Paso es un paso difícil. Describe las resistencias, negaciones o decepciones que puedas estar sintiendo.
Jose MIguel
11-05-2006, 04:12 PM
El Cuarto Paso es un paso difícil. Describe las resistencias, negaciones o decepciones que puedas estar sintiendo.[/QUOTE]
IDEAS CLAVES:
Inventario Moral: Un inventario moral es una lista de nuestras debilidades y fortalezas. En este contexto a las debilidades también se les designa como equivocaciones, defectos de carácter, faltas, limitaciones e incapacidades. Este inventario lo hacemos con inteligencia y con el apoyo de nuestro Poder superior. Es para nuestro beneficio.
Habilidades de Supervivencia: Las habilidades de supervivencia son aquellas defensas que desarrollamos durante nuestra crianza para protegernos del caos de nuestras familias cuando éramos niños. Estas habilidades de supervivencia nos siguieron hasta la vida adulta y se sumaron a nuestras dificultades.
Negación: La negación es una habilidad de supervivencia clave. Nos protegimos negando lo que estaba mal. Ignoramos los problemas reales, substituyéndolos con una gran cantidad de explicaciones elaboradas, racionalizaciones y distracciones como son minimizar, culpar, excusarse, generalizar, esconderse, atacar, etc.
Resentimientos: Los resentimientos son un obstáculo tremendo para nuestra recuperación y deben ser trabajados y eliminados. El resentimiento es la amargura y el coraje que sentimos hacia aquellos a quienes percibimos como amenazas a nuestra seguridad o bienestar, o hacia aquellos que nos causan daño. Si no se remueven, nuestros resentimientos frenen nuestra recuperación.
Miedo: El miedo es a menudo nuestra primera respuesta a cualquier cosa nueva. Nos enfrentamos al cambio con miedo porque nos sentimos amenazados por muchas cosas. El miedo provoca una respuesta física que inicia la descarga de adrenalina y termina poniendo todo nuestro cuerpo en estado de alerta. Este estado alterado nos lleva a menudo a una tensión persistente e indeseable y puede desarrollar enfermedades relacionadas con la tensión.
Sombra: Aunque “sombra” puede sonar extraño o desconocido, la idea de una batalla entre la luz y la oscuridad es una realidad. La idea de la obscuridad y la sombra ilustra el lado maligno de este mundo y la naturaleza oculta que tenemos. La “sombra” se refiere a las tinieblas que llevamos dentro de nosotros. Al igual que nuestra sombra nos sigue a todas partes; nuestra parte obscura siempre está con nosotros. Y nuestra sombra es más evidente cuando se contrasta con la luz del día.
GUÍA DEL CUARTO PASO
RECOMENDACIONES IMPORTANTES PARA PREPARAR TU INVENTARIO
Los materiales ofrecidos en la Guía para el Inventario del Cuarto Paso son diferentes a las guías utilizadas en otros programas de Doce Pasos. En ella enfatizamos los sentimientos y conductas que con más frecuencia se han visto en personas que crecieron en hogares donde prevalen el uso de sustancias y otras conductas dañinas. Cuando prepares tu inventario, utiliza las características que específicamente aplican en ti. No utilices todas a la vez. Por ahora sólo trabaja con las que te sientas más cómodo. Regresa a las más difíciles después. Concéntrate en los eventos más recientes y registra las palabras y las acciones tan fielmente como te sea posible. Tómate tu tiempo. Es mejor ser exhaustivo con algunas de las preguntas que incompleto con todas.
El inventario comienza con el resentimiento y el miedo, seguido de una serie de sentimientos y conductas que deben ser examinados. Este proceso te prepara para el Quinto Paso. Tú eres el primer beneficiado por tu honestidad y exactitud en este inventario. Es importante que te abstengas de generalizar. Sé tan específico como te sea posible.
Después de la sección de debilidades de carácter, hay una oportunidad para hacer una lista de las fortalezas de tu carácter. Esta sección también incluye un “Inventario Adicional” para que registres las debilidades y fortalezas que no hubieras listado en el texto.
NOTA: El Décimo Paso incluye un inventario especial para medir el progreso que has logrado desde tu inventario inicial de Cuarto Paso.
RESENTIMIENTOS
Los resentimientos son la causa fundamental de muchas de las formas de la enfermedad espiritual. Nuestros males mentales y físicos son con frecuencia el resultado de esta condición patológica. No hay duda de que otros nos han dañado y tenemos un derecho legítimo para sentirnos resentidos. Sin embargo, el resentimiento no castiga a nadie más que a nosotros. No podemos apegarnos a nuestros resentimientos y sanarnos a la vez. Es más fácil liberarlos pidiéndole a Dios fortaleza para perdonar al ofensor. Aprender a manejar los resentimientos de una manera sana es una parte importante de nuestra recuperación.
Cuando nos resentimos, nos sentimos:
lastimados ignorados bajo amor propio
abusados vengativos enojados o amargados
Haz una lista de situaciones en donde los resentimientos son un problema para ti:
Ejemplo: Estoy resentido con mi jefe porque no quiere escuchar mi explicación de por qué estoy deprimido. Esto afecta mi amor propio. Esto activa mis enojos no expresados. Esto me hace sentir todavía más deprimido.
Estoy resentido: __________________________________________________ _________________________
Estoy resentido: __________________________________________________ _________________________
Evaluación: En una escala del uno al diez, ¿qué tan negativamente afecta tu vida el resentimiento? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
MIEDO
El miedo es una de las causas subyacentes de muchas formas de la enfermedad espiritual. Es la primera respuesta que tenemos cuando nos sentimos fuera de control de una situación. Una amplia gama de enfermedades mentales y físicas son frecuentemente el resultado directo de esta emoción perturbadora. El miedo a menudo nos impide ver las opciones para resolver los factores que nos provocan miedo. Aprender a reconocer el miedo de una manera saludable es una parte importante del proceso de nuestra recuperación.
Cuando tenemos miedo, podemos estar:
Sintiéndonos amenazados Resistiendo el cambio Sintiendo rechazo
Luchando por la supervivencia Enfrentándonos a nuestra mortandad Anticipando una pérdida
Haz una lista de situaciones donde el miedo es un problema para ti.
Ejemplo: Le tengo miedo a mi cónyuge porque siento que nunca puedo agradarlo(a). Esto afecta mi amor propio y mi sexualidad. Esto activa mi miedo al abandono. Esto me hace sentir devaluado(a) y enojado(a).
Le tengo miedo: __________________________________________________ ________________________
Le tengo miedo: __________________________________________________ ________________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta el miedo en tu vida? El número uno indica muy poco efecto, y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Jose MIguel
11-05-2006, 04:19 PM
[Le tengo miedo: __________________________________________________ ________________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta el miedo en tu vida? El número uno indica muy poco efecto, y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
IRA REPRIMIDA O MAL EXPRESADA
La ira es la fuente de muchos de los problemas en la vida de los adultos criados en hogares disfuncionales. Es un sentimiento que a menudo reprimimos porque admitirlo nos hace sentir disgusto. En nuestros hogares, el malestar era tan intenso que o bien negamos nuestra ira o la expresamos inadecuadamente. Pensamos que era más seguro protegernos y por lo tanto simplemente deseamos que nuestros sentimientos se alejaran. No estábamos conscientes de que la ira reprimida nos podía llevar a serios resentimientos y depresiones. Nos provoca complicaciones físicas que pueden desarrollar enfermedades relacionadas con la tensión. Negar la ira o expresarla inadecuadamente provoca problemas en las relaciones porque no somos honestos con nuestros sentimientos y por lo general debemos estar fingiendo.
Cuando reprimimos o expresamos inapropiadamente nuestra ira, podemos sentir:
Resentimientos Depresión Ansiedad
Autoconmiseración Celos Tensión
Haz una lista de las situaciones donde la ira es un problema para ti.
Ejemplo: Expreso mi ira inapropiadamente hacia mi hijo porque me siento apenado con su conducta. Esto afecta mi amor propio. Esto activa mi miedo al rechazo. Esto me hace sentir incompetente como padre.
Expreso mi ira inapropiadamente: __________________________________________________ ___________
Expreso mi ira inapropiadamente: __________________________________________________ ___________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta el miedo en tu vida? El número uno indica muy poco efecto, y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
BUSQUEDA DE APROBACION
Muchos de nosotros tenemos miedo de ser criticados y desaprobados. Cuando éramos niños, con desesperación buscábamos recibir la aprobación de nuestros padres, abuelos, hermanos y otras personas importantes. Muy rara vez lo conseguimos. Como consecuencia, constantemente buscamos la aprobación. Esto continua así en nuestra vida adulta y afecta seriamente la manera en la que estructuramos nuestra forma de vida y los pensamientos sobre las necesidades de los demás. En lugar de buscar la aprobación constructivamente, la buscamos para sentirnos mejor con nosotros mismos y lograr que la gente nos quiera. En consecuencia reprimimos nuestros sentimientos y deseos, lo que impide que nos percatemos de lo que queremos y necesitamos. Observamos las reacciones de otros y tratamos de manejar la impresión que tienen de nosotros. Constantemente tratamos de agradar a los demás y por esto muy a menudo permanecemos en relaciones destructivas.
Cuando buscamos la aprobación de los demás, podemos:
Ser complacientes con otros Sentirnos devaluados Temer el fracaso
Ignorar nuestras propias necesidades Temer la crítica Perder la confianza
Haz una lista de situaciones donde la búsqueda de aprobación es un problema para ti.
Ejemplo: Busco la aprobación de mis amigos porque quiero sentirme mejor conmigo mismo. Esto afecta mi relación con ellos. Esto activa mi miedo al rechazo. Esto me hace sentir que no soy importante para nadie.
Busco aprobación: __________________________________________________ _______________________
Busco aprobación: __________________________________________________ _______________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta tu vida la búsqueda de aprobación? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
PROTECCION Y CUIDADOS
De niños frecuentemente asumimos la responsabilidad de las preocupaciones y los problemas de otros más allá de nuestra capacidad para manejarlos. Como consecuencia, se nos privó de una niñez normal. Las exigencias irreales que se nos impusieron y las alabanzas que recibimos por ser “niños maduros” nos hicieron creer que teníamos poderes como de Dioses. El cuidar y proteger a otros incrementó nuestro amor propio y nos hizo sentir indispensables. Le dio un propósito a nuestra vida. Como protectores, nos sentimos más a gusto en situaciones caóticas donde otros nos aseguren que nos necesitan. Aunque a menudo nos resentimos con los demás porque sólo reciben y no nos dan, somos incapaces de permitir que otros nos cuiden. No sentimos alegría por protegernos y cuidarnos a nosotros mismos.
Como protectores, podemos:
Ser co-dependientes Perder nuestra identidad Ignorar nuestras necesidades
Rescatar personas Sentirnos muy responsables Sentirnos indispensables
Haz una lista de situaciones donde proteger y cuidar es un problema para ti.
Ejemplo: Protejo y cuido las finanzas de mi pareja porque quiero que él me ame más. Esto afecta los fondos disponibles para mis necesidades económicas. Esto activa mi resentimiento y la tendencia a aislarme. Esto me hace sentir muy solo.
Protejo y cuido a: __________________________________________________ _______________________
Protejo y cuido a: __________________________________________________ _______________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta tu vida el proteger y cuidar? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
CONTROLAR Y DOMINAR
De niños casi no teníamos, o más bien no teníamos ningún dominio sobre nuestro medio ambiente y los eventos que nos sucedían. Por ello, como adultos, tenemos necesidades extraordinarias de dominar y controlar nuestros sentimientos y conductas, y tratamos de dominar los sentimientos y conductas de otros. Nos convertimos en personas rígidas y perdimos la espontaneidad en nuestra vida. No confiamos en nadie para hacer algún trabajo o manejar una situación. Manipulamos a otros para obtener su aprobación y mantenemos un balance de control que nos haga sentir seguros. Tememos que nuestra vida se deteriorará si dejamos de ser dominantes. Nos ponemos tensos y ansiosos cuando nuestra autoridad se ve amenazada.
Debido a nuestra necesidad de dominar, podemos:
Ser hiper reactivo a los cambios Juzgar y ser rígidos Temer el fracaso
Ser desconfiados Manipular a otros Ser intolerantes
Haz una lista de situaciones donde por ser dominante haz tenido problemas en tu vida.
Ejemplo: Trato de dominar a mi hijo de 19 años porque tengo miedo de perderlo. Esto afecta mi comunicación con él. Esto activa mi miedo al abandono. Esto me hace sentir mucho miedo e impotencia.
Trato de dominar a: __________________________________________________ ______________________
Trato de dominar a: __________________________________________________ ______________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida el que trates de ser dominante? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala en dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Jose MIguel
11-05-2006, 04:25 PM
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida el que trates de ser dominante? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala en dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
MIEDO AL ABANDONO
El miedo al abandono es una reacción a la tensión nerviosa que tuvimos y desarrollamos en nuestra infancia. De niños tuvimos que desarrollar conductas imprevisibles semejantes a las de adultos responsables. Nunca sabíamos si de un día para el otro nuestros padres iban a estar ahí para protegernos. Muchos fuimos abandonados, bien sea física o emocionalmente. Conforme las adicciones de nuestros padres se hicieron más severas, su habilidad para criarnos también se deterioró. De niños, simplemente no éramos importantes para nuestros padres, y ya como adultos, tendemos a elegir parejas donde podemos repetir este patrón. Tratamos de ser perfectos en satisfacer todas las necesidades de nuestra pareja para no volver a sentir el dolor del abandono. Nuestra necesidad en reducir los sentimientos de abandono toma la preferencia sobre el manejo de otros asuntos y conflictos. Esta conducta provoca un ambiente tenso y una comunicación muy pobre con los demás.
Cuando tememos vernos abandonados, podemos:
Sentirnos inseguros Preocuparnos demasiado Hacernos co-dependientes
Hacernos protectores Sentirnos rechazados Evitar estar solos
Haz una lista de situaciones donde el miedo al abandono ha sido un problema para ti.
Ejemplo: Temo el abandono de mi pareja porque no se fija en mí. Esto afecta mi serenidad. Esto activa mis cuidados y que lo manipule. Esto me hace sentir muy asustado y vulnerable.
Temo el abandono: __________________________________________________ ______________________
Temo el abandono: __________________________________________________ ______________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta a tu vida el miedo al abandono? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
MIEDO A LAS FIGURAS DE AUTORIDAD
El miedo a las personas que representan autoridad puede ser el resultado de las expectativas irreales que tuvieron nuestros padres hacia nosotros – querían que fuéramos más de lo que realmente éramos capaces de ser. Por ello, como adultos, vemos a las personas de autoridad como si tuvieran expectativas irreales de nosotros, por lo que sentimos miedo cuando creemos que no podremos llenar sus expectativas. Por lo mismo, se nos dificulta tratar con las personas que percibimos como figuras de autoridad. A menudo interpretamos como ira o coraje algo tan sencillo como la simple seguridad mostrada por otros. Esto puede provocar que nos sintamos invadidos, intimidados, y puede volvernos muy sensibles. No importa qué tan competentes seamos, nos comparamos con otros y concluimos que somos inadecuados y deficientes. Como consecuencia, continuamente comprometemos nuestros méritos e integridad para evitar la pugna o la crítica.
El miedo a las figuras de autoridad provoca:
Compararnos con otros Tomar las cosas de manera personal Temer el rechazo
Reaccionar en lugar de actuar Sentirnos inadecuados Ser arrogantes
Haz una lista de situaciones donde el miedo a las figuras de autoridad es un problema para ti.
Ejemplo: Le temo a mi jefe porque no quiero que sepa qué tan incompetente me siento. Esto afecta mis acciones cuando estoy con él. Esto activa mi necesidad de aislarme – trato de pasar inadvertido. Esto me hace sentir infantil e inmaduro.
Le temo a: __________________________________________________ _____________________________
Le temo a: __________________________________________________ _____________________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida tu miedo a las figuras de autoridad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
SENTIMIENTOS REPRIMIDOS
A muchos de nosotros nos es difícil expresar nuestros sentimientos, e inclusive nos es difícil darnos cuenta de lo que sentimos. Hemos ocultado profundos dolores emocionales y sentimientos de culpa y pena. De niños, cuando mostramos nuestros sentimientos encontramos desaprobación, ira y rechazo de nuestros padres. Con el objeto de sobrevivir, aprendimos a ocultar nuestros sentimientos o a reprimirlos completamente. De adultos ya no estamos en contacto con ellos. Únicamente nos permitimos sentimientos “aceptables” para mantenernos “seguros”. Nuestra verdadera naturaleza emocional y afectiva está distorsionada para protegernos de lo que realmente sucede. Los sentimientos distorsionados o reprimidos provocan resentimientos, ira y depresión, lo que a menudo nos lleva a enfermedades físicas.
Cuando hemos reprimido nuestros sentimientos, podemos:
Negar lo que sentimos Deprimirnos Tener sentimientos distorsionados
Luchar con las relaciones Enfermarnos No hablar
Haz una lista de situaciones donde tus sentimientos reprimidos te están causando problemas.
Ejemplo: Reprimo mis sentimientos hacia mi pareja porque no quiero lastimarme. Esto afecta mis acciones y limita mi habilidad para comunicarme con ella. Esto activa mi necesidad de aislarme y provoca que se me acuse de ser insensible y frío. Esto me hace sentir muy aislado y solo.
Reprimo mis sentimientos: __________________________________________________ ________________
Reprimo mis sentimientos: __________________________________________________ ________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida la represión de tus sentimientos? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
IRRESPONSABILIDAD
En nuestra niñez, la vida era tan caótica que sentíamos que nada era importante. Los modelos que aprendimos eran de desconfianza e irresponsabilidad, así es que no sabíamos lo que era normal. Las expectativas sobre nosotros estaban más allá de nuestra habilidad para lograrlas. No podíamos ser lo que todos querían que fuéramos, así es que dejamos de intentar. En lugar de competir con personas semejantes a nosotros, nos desconectamos y nos dimos por vencidos. En consecuencia, como adultos somos irresponsables. Esperamos que las cosas cambien antes que tomar la iniciativa. Creemos que la vida ha sido injusta con nosotros por lo que no nos hacemos responsables por nuestra condición en el presente. Estamos saturados por nuestros problemas, pero no sabemos cómo actuar de manera distinta.
Cuando somos irresponsables, podemos:
No comprometernos Sentirnos como víctimas No hacer lo mejor
Ser insensibles Esperar a que otros nos cuiden Tener un orgullo falso
Haz una lista de situaciones donde la irresponsabilidad ha sido un problema para ti.
Ejemplo: Soy irresponsable cuando se espera mucho de mí porque yo sé que no puedo hacer lo que mi familia quiere. Esto afecta mi amor propio. Quiero aislarme y esconderme. Esto activa mi resentimiento e ira. Odio a estas personas por esperar eso de mí. Esto me hace sentir culpable y con miedo.
Soy irresponsable: __________________________________________________ _______________________
Soy irresponsable: __________________________________________________ _______________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida la irresponsabilidad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Jose MIguel
11-05-2006, 04:27 PM
[Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida la irresponsabilidad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
AISLAMIENTO
Por lo general encontramos que nos es más seguro alejarnos de los lugares que nos resultan incómodos. Al aislarnos de esta manera evitamos que otros nos vean como realmente somos. Nos decimos que no valemos y que por ello no merecemos amor, atención o aceptación. También creemos que si no expresamos nuestros sentimientos no nos castigarán ni nos lastimarán. En lugar de aceptar los riesgos, preferimos escondernos eliminando así la necesidad de enfrentarnos a resultados novedosos.
Cuando nos aislamos, podemos:
Tener miedo al rechazo Sentirnos derrotados Negar la realidad
Ser tímidos y apenados Estar solos Vernos distintos
Haz una lista de situaciones donde te aíslas y esto es un problema para ti.
Ejemplo: Me aíslo de mi pareja porque es negativa conmigo. Esto afecta a mi amor propio. Esto activa mi autocrítica e ira. Esto me hace sentir devaluado y tonto.
Me aíslo: __________________________________________________ ______________________________
Me aíslo: __________________________________________________ ______________________________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta a tu vida el aislarte? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
PÉRDIDA DEL AMOR PROPIO
La pérdida del amor propio tiene su raíz en nuestra niñez temprana. Durante este tiempo rara vez fuimos motivados a creer que éramos aptos e importantes. Debido a una crítica constante, creímos que éramos malos y los causantes de muchos de los problemas de la familia. Para sentirnos aceptados, nos esforzamos mucho en ser agradables. Mientras más lo intentamos, más frustrados nos sentimos. La pérdida del amor propio afecta nuestra habilidad para proponernos y alcanzar metas. Tenemos miedo a afrontar riesgos. Nos sentimos responsables de las cosas que salen mal, y cuando algo llega a salir bien, no nos damos el mérito que merecemos; en lugar de esto, sentimos que no lo merecemos y creemos que no va a ser duradero.
Cuando sentimos pérdida del amor propio, podemos:
Rescatar o agradar a otros Aislarnos de otros No ser asertivos
Tener una auto imagen negativa Comportarnos equivocadamente Temer el fracaso
Haz una lista de situaciones en donde la pérdida del amor propio es un problema para ti.
Ejemplo: Siento una pérdida de amor propio cuando se me pide que hable frente a otros porque creo que todos saben qué tan inútil y tonto me siento. Esto afecta mi habilidad para hablar inteligentemente; murmuro y pido disculpas. Esto activa el odio hacia mí mismo y hacia una fuerte autocrítica. Después quiero irme y esconderme. Esto me hace sentir sin esperanza.
Siento un baja amor propio: __________________________________________________ _______________
Siento un baja amor propio: __________________________________________________ _______________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida tu pérdida del amor propio? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
SENTIDO EXCESIVO DE LA RESPONSABILIDAD
De niños, en un hogar disfuncional, nos sentimos responsables por los problemas de nuestros padres. Tratamos de ser “niños modelo” y tratamos de arreglar las cosas del modo en que pensábamos que otros querían que estuvieran. Creíamos que éramos responsables por las emociones y las acciones de los demás – incluyendo el resultado de los eventos. Hoy seguimos hipersensibles a las necesidades de los demás y tratamos de asumir la responsabilidad de ayudarlos para que satisfagan sus necesidades. Es importante para nosotros ser perfectos. Nos ofrecemos a hacer cosas para que la gente nos aprecie. Nuestro aumentado sentido de la responsabilidad provoca que nos comprometamos demasiado y tendemos a asumir más responsabilidades de las que podemos manejar con efectividad.
Cuando somos demasiado responsables, podemos:
Tomar la vida muy seriamente Sobre lograr Ser rígidos
Ser perfeccionistas Manipular a otros Tener un falso orgullo
Haz una lista de situaciones donde tu aumentado sentido de la responsabilidad es un problema para ti.
Ejemplo: Me siento muy responsable cuando las cosas no marchan bien en el trabajo porque pienso que es mi culpa. Esto afecta mi salud; me pongo extremadamente tenso y me duele la cabeza. Esto activa mi resentimiento y mi ira. Odio a estas personas porque me dejan hacer todo el trabajo. Esto me hace sentir culpable.
Me siento muy responsable: __________________________________________________ _______________
Me siento muy responsable: __________________________________________________ _______________
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida tu sentido aumentado de la responsabilidad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
SEXUALIDAD MAL EXPRESADA
Aprendimos a pensar que nuestros sentimientos sexuales eran anormales y contranaturales. Debido a que nos es difícil compartir nuestros sentimientos, no tuvimos la oportunidad para desarrollar una actitud sana sobre nuestra sexualidad. De niños quizá exploramos físicamente nuestra sexualidad y fuimos reprendidos o castigados severamente por ello. El mensaje fue “el sexo es sucio, no se debe hablar de él y debe ser evitado”. Algunos de nosotros vimos la desaprobación de nuestros padres, o quizá los vimos como seres totalmente asexuados. Puede ser que hallamos sido abusados sexualmente por uno de nuestros padres o por algún otro pariente o amigo cercano. En consecuencia, estamos disgustados con la sexualidad. No hablamos libremente del sexo con nuestras parejas por miedo a ser malentendidos o abandonados. Como padres, podemos evitar hablar de la sexualidad con nuestros hijos y negarles la necesidad de desarrollar una identidad sexual.
Debido a una sexualidad mal expresada, podemos:
Perder nuestro sentido de la moral Ser lujuriosos Seducir a otros
Ser frígidas o impotentes Evitar la intimidad Sentir culpa y pena
Haz una lista de situaciones donde no expresaste convenientemente tu sexualidad.
Ejemplo: No expreso convenientemente mi sexualidad cuando mi pareja quiere intimidad porque me siento sucio y mal. Esto afecta nuestra relación. Esto activa mis resentimientos y coraje hacia mi pareja porque no es comprensivo, consecuentemente me odio a mí mismo por ser así. Esto me hace sentir solo.
No expreso convenientemente mi sexualidad: __________________________________________________ __
No expreso convenientemente mi sexualidad: __________________________________________________ __
Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida no expresar convenientemente tu sexualidad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Jose MIguel
11-05-2006, 04:30 PM
[Evaluación: ¿Qué tan negativamente afecta en tu vida no expresar convenientemente tu sexualidad? El número uno indica muy poco efecto y el diez un gran efecto negativo. Señala dónde te encuentras hoy:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
FORTALEZAS DE CARACTER
Considera las fortalezas positivas de carácter que tienes en las siguientes áreas:
Emocional: Sentimientos sanos o respuestas afectivas hacia ti mismo y con otros. (Ej. soy capaz de sentir y expresar mi amor hacia mi pareja e hijos)
Espiritual: La buena forma en que te relacionas con tu Poder superior. (Ej. tengo un fuerte compromiso hacia mi Poder superior)
Social: Convivencia positiva y de apoyo con otros. (Ej. tengo una amistad saludable con......)
Moral: Ética y conductas correctas en el pensar y el actuar. (Ej. tengo una conciencia clara en lo que se refiere a mis asuntos de negocios)
Intelectual: Atención, calidad y energía dedicadas a las actividades mentales. (Ej. dedico tiempo a la lectura y al estudio)
Autoayuda / cuidados: Cuidados y una preocupación saludable conmigo mismo. (Ej. me tomo tiempo para actividades deportivas y para hacer cosas para mí)
INVENTARIO ADICIONAL
Haz una lista de las fortalezas y las debilidades que omitiste en el inventario de Cuarto Paso
Fortalezas: Debilidades:
____________________________________ ____________________________________
____________________________________ ____________________________________
____________________________________ ____________________________________
____________________________________ ____________________________________
____________________________________ ____________________________________
QUINTO PASO DE ANA
Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos,
y ante otro ser humano, la naturaleza
exacta de nuestras faltas
Comprendiendo el Quinto Paso:
Imagina una casa que ha estado cerrada durante varios años. Todo lo cubre una capa de polvo. Los signos del deterioro se ven por todas partes: hilos de telarañas que parecen la decoración de una fiesta. Olores pestilentes de humedad y abandono. Pinturas descoloridas olvidadas sobre las paredes. Sensaciones horripilantes que se mueven como fantasmas debido a los años de abandono. Nos apresuramos para abrir las puertas y las cortinas para ventilar los cuartos que han estado cerrados. Prendemos cada una de las luces e iluminamos cada esquina obscura y polvosa. Vemos la luz del día penetrar y barrer a los demonios de la oscuridad y la sombra.
Nuestra vida es como una de estas casas cerradas. Todos nuestros secretos vergonzosos, las conductas embarazosas y las esperanzas podridas están ahí, aún cuando nos negamos a verlos. El aire de nuestra vida está rancio porque hemos tenido miedo de abrir las puertas y las ventanas a otros, so pena de que nos rechazarán o nos apenáramos. El Quinto Paso es como re-emerger. Cuando admitimos la naturaleza de nuestras faltas ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, estamos abriendo las puertas y las ventanas de nuestra vida. Estamos viendo a nuestro verdadero ser.
Trabajando el Quinto Paso:
Trabajamos el Quinto Paso con una oración de acogimiento, llevando nuestro inventario del Cuarto Paso a nuestro Poder superior. Trabajamos el Quinto Paso narrando nuestro inventario con honestidad, viéndonos directamente a los ojos. Trabajamos el Quinto Paso narrando nuestro inventario a alguno de confianza, alguien que nos comprenda, alguien que nos anime y no nos condene. Nuestro trabajo aquí es el de admitir nuestras faltas. No es un trabajo fácil, pero es absolutamente necesario.
Preparándonos para el Quinto Paso:
Nos preparamos para el Quinto Paso reservándonos un espacio de tiempo sin ningún tipo de distracciones, para estar con Dios y con nosotros mismos. Nos preparamos con una oración para buscar a otra persona con quien compartir. Y nos preparamos pidiéndole a Dios su ayuda para completar este Paso. Algunas veces nuestra tendencia es la de buscar excusas para disfrazar nuestra verdad. Nuestro Poder superior nos puede dar la valentía necesaria para ser absolutamente honestos.
vBulletin® v3.8.4, Copyright ©2000-2012, Jelsoft Enterprises Ltd.