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¿QUÉ ES LA RECUPERACIÓN?

por Laura Lyles de Reagan

Antes de examinar la recuperación, tenemos que conocer las dinámicas de las familias en crisis. A pesar de que cada familia es diferente, los papeles que adoptan los familiares en una crisis son los mismos, y por esto hay reglas constantes para familias disfuncionales o reprimidas. Los miembros de estas familias saben que sus vidas están dedicadas a la preservación del sistema familiar. En familias sanas, hay una relación de interdependencia en que los individuos sienten apoyo en su desarrollo personal, y muy naturalmente, ellos apoyan a la familia. En familias disfuncionales, los familiares sirven a la familia con sus vidas, hasta el punto de la autodestrucción. Los familiares aprenden estas cosas inconscientemente. En su libro publicado en inglés, It Will Never Happen To Me (Nunca Me Pasará A Mí), Claudia Black define las reglas de familias disfuncionales como 1) no hablar, 2) no sentir y 3) no confiar.

Esto implica que hacer lo opuesto traerá la recuperación a los familiares cuando hablen, sientan y confíen. Ellos sienten todo su dolor en lugar de reprimirlo para que puedan sentir el gozo de la vida también. En la recuperación, cuando uno habla de sus sentimientos verdaderos en un ambiente de aceptación y confianza, la habilidad de confiar en uno mismo, en otros, y en Dios crece. Por eso, la dinámica del grupo de apoyo mutuo como la de Alcohólicos Anónimos, Al-Anon, y VENCEDORES, funciona y rompe las reglas disfuncionales.

En los grupos de Alcohólicos Anónimos, Al-Anon y VENCEDORES es necesario que los participantes practiquen los Doce Pasos personalmente. Con la ayuda de una persona que ya ha trabajado los Doce Pasos, el recién llegado comienza una nueva relación de discipulado. La aplicación de los Doce Pasos en todas las áreas de su vida es esencial para progresar en su recuperación personal. Para adictos y codependientes no hay mejor curso de discipulado que los Doce Pasos.

En mi vida personal, los Doce Pasos han sido como un salvavidas para alguien que está ahogándose. Crecí en un hogar alcohólico. Actuaba en el papel de heroína en mi familia, buscando aprobación a través de logros y buenas obras. Crecí también en la iglesia bautista, y acepté a Jesucristo como mi Salvador y Señor siendo niña; pero nunca compartí el dolor y caos de mi hogar con los hermanos. Me sentía en conflicto conmigo misma: tenía conocimiento de las escrituras pero no tenía los instrumentos necesarios para aplicarlas a mi vida. Mis sentimientos eran congelados y reprimidos, y sufrí el dolor del perfeccionismo. Conocía los mandamientos del Señor y sentía desesperación por no lograr cumplirlos, hasta que fui a Alateen (un grupo de apoyo para hijos de alcohólicos), y encontré a jóvenes iguales que yo. Me identifiqué con ellos, y empecé a aprender de la enfermedad familiar del alcoholismo. También empecé a practicar los Doce Pasos en mi vida y sentí una liberación de la vergüenza y la culpa de ser hija de un alcohólico.

Inicié un proceso de recuperación y comencé a unir el conocimiento cristiano de antes con los principios bíblicos de los Doce Pasos y la experiencia de compartir con una comunidad de gente en recuperación. En la recuperación experimenté por primera vez en lo profundo de mi ser el amor incondicional del Señor. Ahora entiendo no sólo intelectualmente de la gracia del Señor, sino que experimento la gracia del Señor diariamente en mi vida. Ahora yo sé que la única manera de vivir la vida cristiana es por la gracia del Señor Jesucristo. Es como mi mamá dice, "La iglesia me enseñó cómo llegar a ser cristiana, pero los grupos de Doce Pasos me enseñaron cómo vivir como cristiana."

En el ministerio sentía el llamado de Dios para unir estas dos influencias de mi vida. Por esto soy parte del ministerio de VENCEDORES, que es un grupo de apoyo cristiano centrado en Cristo y basado en los Doce Pasos, junto con la Palabra de Dios. El secreto de la recuperación es que vivo plenamente con la seguridad del amor incondicional del Señor. A mí me encanta cómo Romanos 8:37-39 lo expresa, "Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor Nuestro." Estos versículos son el pasaje clave de VENCEDORES.